Ovación
Domingo 19 de Abril de 2015

“Sueño con estar en Río”

La santafesina Julia Sebastián tuvo una destacada actuación en el pasado Torneo Maria Lenk de Brasil, donde obtuvo dos medallas de oro y una de bronce. Ya de regreso a la rutina, se enfocó en su objetivo máximo, que es clasificarse a los próximos Juegos Olímpicos de 2016.

El complejo acuático del club Fluminense, que servirá de escenario para los Juegos Olímpicos de Río 2016, fue epicentro de la 55ª edición del Torneo Maria Lenk de natación, la máxima competencia por excelencia de Brasil y que congregó a los mejores exponentes de todo el continente. 
Pero no fue una escala más, ya que la Argentina vivió momentos pletóricos de la mano de atletas santafesinos. Quizás lo más resonante fueron los récords nacionales que batió Santiago Grassi en los 50 (23 s 90/100) y 100 (52 s 68/100) metros mariposa, pero también hubo una dama que ratificó por qué es de las mejores de Sudamérica. Ella es Julia Sebastián que, representando a Unisanta, se quedó con el primer puesto en los 100 (1m 08 s 85/100) y 200 (2 m 28 s 38/100) metros pecho, y con un tercero en los 50 (31 s 99/100), para ratificar que está para grandes cosas.
Estos logros tienen un doble significado para la pupila de Roberto Ortiz, ya que copó la parada en la meca de la natación brasileña y con comodidad. Eso habla a las claras de su capacidad y de que paulatinamente irá batiendo sus mejores registros.
Tiempo de reflexión
Ya de vuelta en Santa Fe, Julia, de 21 años, tuvo un mano a mano con Ovación en su segunda casa, el Club Regatas, donde hizo una balance sobre su actuación y habló de los objetivos para este 2015, donde sobresalen los Juegos Panamericanos de Toronto y el Mundial absoluto de Kazán, Rusia.
—¿Con qué sensaciones volviste de Río de Janeiro?
—Estoy contenta con las posiciones en el torneo, pero sí esperaba más en cuanto a bajar las marcas. Se nos presenta un año bastante complicado, donde venía de unas vacaciones medio largas y en un entrenamiento con la Selección me lesioné. Así que salir de eso y empezar a entrenar otra vez a full, tratando de priorizar el gimnasio, desencadenó que no pudiera hacer una buena marca en los 200 metros. Igual, los registros que tenemos son buenos, si bien una siempre quiere un poco más, a nivel sudamericano sigo primera. Siempre aprendo algo de cada competencia, entonces regresé a Santa Fe un poco cebada para entrenar con todo y aprovechar la actividad que trae el cuerpo. La idea es apostar todavía más alto. Sabíamos que este era un torneo de paso para después apuntar a los Panamericanos, a los que ya estábamos clasificados, y solo nos faltaba alcanzar las marcas para el Mundial, que también conseguimos, así que ahora es tiempo de volver a la rutina.
—Entonces, la satisfacción es a medias por todo lo que enunciaste.
—Es verdad que bajar mis tiempos era quizás mucho más importante que un primer lugar. Pero es algo que veníamos manejando. Hace casi un año que estoy en estas marcas, por eso la bronca. Acá hay que entender que el nadador no va a bajar los tiempos cada vez que se tire al agua, entonces siempre hay que mirar en positivo. 
—¿Y  eso te sorprendió?
—En realidad fue mi entrenador (Roberto Ortiz) el que se sorprendió para bien por cómo anduve. Esto se debe a que la semana anterior a la competencia estuve enferma; Regatas estuvo sin carpa y me fui al CeNARD con el fin de entrenar con una temperatura adecuada, pero tampoco estaba como hubiese querido. Así fue como terminé en cama. A raíz de eso me dijo con sinceridad que no esperaba ver lo mejor de mi producción por todo esto, pero así y todo quedó impactado por cómo salieron las cosas. Pasa que yo quería a toda costa superarme, pero él reconoció que, porque sabe como soy, me apoyó. En pocas palabras, no se equivocó, porque el cuerpo me pasó factura en los últimos 15 metros de carrera. Son cosas que pasan.
—¿Qué te pareció en nivel del torneo?
—Me impactó. Todos mejoraron un montón. Las chicas que corrían contra mí crecieron muchísimo. En la Argentina se acostumbra a competir de mañana muy tranqui para clasificar y por la tarde se sale a dejar todo. Acá no fue así, porque a la mañana se vieron mejores tiempos que por la tarde. Se nadó muy fuerte. Pero por suerte pudimos clasificar siempre cómodos y eso me dio tranquilidad.
—¿Cómo está la natación nacional actualmente?
—Entre nuestro país y Brasil se nota una diferencia notable entre hombres y mujeres. Las argentinas pechistas o espaldistas son muy buenas en comparación, es como más parejo el nivel en esta rama. Pero en caballeros la brecha es muy pronunciada. Estaba (Cesar) Cielo Filho, que es como Usain Bolt, y sin embargo tres le ganaron. En pocas palabras, son un infierno todos.
—¿Se siente un poco de envida por lo que ellos logran?
—No, para nada. A mí me tocó varias veces tener la chance de ir a otros lugares y sin embargo decidí quedarme acá; sé que tengo un montón de dificultades y problemas de cualquier índole, pero así y todo afronto este desafío en Santa Fe.
—Abocada ya definitivamente, ¿es cada vez más complicado ser nadador?
—Por el presente que estoy teniendo, por suerte son muchas las puertas que se me están abriendo y hay gente interesada en lo que hago. Pero es verdad que a veces se hace complicado. Este es un deporte amateur y no queda otra que romperse el lomo, como en cualquier trabajo. Con mi entrenador venimos todos los domingos a entrenar y los socios nos miran y dicen «estos están locos» (risas), pero son cosas que hacemos por elección en busca de nuestros sueños y objetivos. El orgullo es propio.
—¿Seguís sosteniendo que los buenos resultados son producto del esfuerzo propio y de la gente que te acompaña?
—Soy bastante de ir al choque. La nación está apostando a todos los deportes, aunque sabemos que no alcanza para el alto rendimiento que buscamos. La mayoría de mis resultados son producto de lo que hace mi familia sobre todo, además de mi grupo de trabajo que está dispuesto a lo que sea. Por eso ya no rezongo más. 
—¿Cuáles son los pasos a seguir ahora?
—Nos vamos con la Selección a México 21 días a entrenar en la altura y luego bajamos al llano para competir en un Gran Prix en Estados Unidos. Después de eso solo nos resta pensar en los Panamericanos y el Mundial. 
—¿Lo más importante pasa ahora por lograr la marca para los Juegos Olímpicos del año que viene?
—Sueño con llegar a Río. Por lo pronto, lo primero es estar cerca del podio Panamericano. En base a cómo nos va trataremos de bajar nuestras marcas para ahí si pensar en alcanzar el máximo objetivo, que son los Juegos.
Juan Diego Ferrante / Suplemento Ovación

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