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Viernes 17 de Abril de 2015

Tiene 22 años y evitó una tragedia aérea por tener muy buen oído

La joven fue la única pasajera de un vuelo de una aerolínea rusa que notó que la máquina había sufrido una avería en el ala. Había ido a pasar unos días a Israel y regresaba a Nueva York.

La muchacha aún no lo puede creer. De ser ridiculizada y no ser tenida en cuenta, pasó a ser una especie de heroína para cientos de personas. Es que Mussie Weinfeld, una joven de 22 años, salvó la vida de todos los pasajeros de un avión por tener muy buen oído. Y lo hizo pese a que se burlaron de ella y la ridiculizaron por su sospecha de una avería que nadie había notado instantes antes de despegue. Su insistencia hizo que el aeroplano regresara a tierra cuando se descubrió un fallo grave.
"Mi hija estaba regresando a Nueva York -había pasado las festividades de Pascuas en Israel- haciendo escala en Moscú en la aerolínea rusa TransAero. Tomó el avión en el aeropuerto Ben Gurion y se sentó junto a la ventana", explicó el rabino Kalman Weinfeld al portal CrownHeights.info.
Momentos antes del despegue, la chica se dio cuenta de que algo no funcionaba en el ala. Escuchó ruidos que consideró anormales y lo comentó con los pasajeros que estaban a su lado, que se rieron y dijeron que era el ruido de los motores del Boeing 767.
No convencida de eso. Mussie se desabrochó el cinturón de seguridad y se levantó de su asiento. Los pasajeros que ya estaban sentados, se acercaron y le instaron a regresar a su asiento. Mussir les mostró su preocupación, pero tampoco le hicieron caso.
La joven estadounidense comenzó a los gritos para llamar la atención y los empleados de la aerolínea rusa finalmente cedieron y fueron a investigar el problema. Tamaña sorpresa se llevaron los miembros de la tripulación al comprobar con sus propios ojos que la joven tenía razón. La aeronave regresó al hangar y los técnicos comenzaron a revisar el avión. Al principio dijeron que tardarían 45 minutos. Dos horas después, sin embargo, obligaron a los pasajeros a abandonar sus asientos reconociendo que, efectivamente, el aeroplano requería reparaciones.
Horas más tarde, la compañía envió a todos los pasajeros de regreso a sus hogares, consciente de que el problema era mucho más grave. Al día siguiente los reubicaron en un nuevo avión.

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