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Martes 01 de Noviembre de 2016

Tres días en donde los festejos son en torno a la muerte

Desde el último día de octubre y hasta los dos primeros días de noviembre, se suceden tres días relacionados con la muerte y, en el común de la gente, hasta se llega a confundir los significados . ¿Qué las distingue?.

En la noche del 31 de octubre se celebra Halloween, el primero de noviembre se conmemora el día de Todos los Santos y al día siguiente se recuerda "a los Fieles Difuntos" y si bien los tres días orbitan bajo el común tema de la muerte, el 'Halloween' indica precisamente la víspera de todos los Santos -All hallow's eve- y por ello, a partir del atardecer del 31 de octubre la tradición celta particularmente, comenzaba a celebrar el día posterior a esa fecha o sea, el de Todos los Santos.

Con el tiempo, el origen de esta fiesta y las costumbres de carácter secular y comercial -con disfraces incluidos- han desprovisto a este recordatorio de su trasfondo religioso aunque, en ciertos ámbitos de la iglesia, se lucha por su recristianización.

En buena parte de Occidente, la noche de Halloween aborda el fenómeno del miedo desde una perspectiva de juego y ello explica que, por ejemplo, estas fechas coincidan con estrenos de películas de terror o que aumente exponencialmente la venta o alquileres de disfraces de monstruos, zombies o brujas, entre otros, aludiendo al pleno carácter comercial de la 'celebración'.

Santos y Muertos

El 1 de noviembre, en tanto, festividad de Todos los Santos según el calendario litúrgico de la Iglesia Católica, recuerda a todas las personas que se han salvado y están en el Paraíso, gozando de Dios, destacándose que este día no rememora solo a aquellos personajes históricos que por sus virtudes o acciones extraordinarias fueron incluidos en el santoral, como Santa Teresa de Jesús, Santo Tomás de Aquino o Santa Cecilia, por recordar a algunos.

La Iglesia celebra a todas las personas que se han salvado, también a las anónimas que han muerto en paz con Dios a lo largo de todos los tiempos y que han llegado al Paraíso. La Iglesia reconoce como santos a todos los muertos que están con Dios, no solo a los que ha sido propuestos como modelos de vida incluyéndolos en la lista de santos de la liturgia católica.

Finalmente, el 2 de noviembre, festividad de los difuntos, o "Día de los Muertos", también hunde sus raíces en la tradición católica. Se conmemora a todos los fieles difuntos, entendiendo que no todos ellos han alcanzado la salvación, y que necesitan de oraciones para que Dios se la conceda cuanto antes.

De acuerdo a la doctrina católica, hay personas que tras su muerte no van directamente al Paraíso ni al infierno, sino a un estado de purificación temporal conocido como Purgatorio y, si bien las almas del Purgatorio pueden considerarse salvadas porque tarde o temprano verán a Dios, hacen penitencia por los pecados cometidos en vida para presentarse ante Dios, cuando corresponda, con el alma completamente limpia.
Diario Crónica

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