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Jueves 27 de Agosto de 2015

Un chico lucha en la Justicia por llevar el apellido de los padres adoptivos

Gracias a una disposición del Nuevo Código Civil que permite que niños o adolescentes con grado de madurez suficiente se presenten como parte para pedir la adopción, Joaquín Patricio Miranda, de 14 años, fue a la justicia con su abogado para reclamar que se cierre su historia. Fue dado en adopción a los 4 años porque su madre biológica no se podía hacer cargo de él y la visitó por muchos años pero reconoce a sus padres adoptivos, Enrique Farré y Nancy Giraudo, como su familia de pertenencia. Por eso quiere llevar sus apellidos.
"Desde hace mucho tiempo me parecía lo más común llevar su apellido porque todos mis compañeros llevan el apellido de sus padres. Entonces me dijeron que había una nueva ley por la que podía ir al juzgado con mi propio abogado. Cuando me presenté me sentí más alegre y con más oportunidades", confió Joaquín. 
En tanto, su papá adoptivo, Enrique, contó que pidieron la adopción hace cuatro años pero el defensor José Atilio Álvarez no dictamina. "La causa estaba originalmente en un juzgado en el que la jueza se jubiló y hubo varios jueces subrogantes. El defensor tiene que dictaminar si corresponde una adopción simple o plena pero no dictamina. Álvarez fue funcionario y es reconocido académicamente pero a Joaquín no lo conoce. En estos cuatro años no se entrevistó con él". 
Más allá de que el defensor nunca se reunió con Joaquín sí puso condicionamientos para dictaminar la adopción plena: dijo que el menor tenía que visitar a su madre biológica, Susana, algo que Joaquín hizo durante varios años hasta que manifestó que, por el momento, no quería tener más contacto con ella. "Tenía contacto hasta hace un año. No me hacía bien verla. Mucho no me importaba y no significaba nada para mí. Se los comenté a mis papás y no quise verla más", afirmó Joaquín. 
A partir de esto, Enrique y su mujer Nancy se presentaron ante el juez interino Lucas Aón que se entrevistó con Joaquín junto a una asistente social. El chico manifestó que no quería ver a su madre biológica pero que no le cerraba las puertas frente a dudas que pudieran presentársele más adelante.
"El juez lo escuchó pero el defensor recusó al juez. Hay una obstrucción de la causa por el defensor que no dictamina. No sé cuál es su intención", señaló Farré. La causa cambió de juzgado y ahora está en Juzgado Civil N° 86 a cargo de la magistrada María Girard. 
Sin embargo, ante la inminente entrada en vigencia del nuevo Código Civil, la abogada de los Farré Giraudo, Eliana Groisman, les aconsejó que Joaquín se presentara por su lado con su propio abogado. "La presentación de Joaquín se hizo hace tres meses y el defensor aún no ha dictaminado. Hoy vamos a presentar un pronto despacho. Más allá del nuevo código, ya en 1995 en la Convención de los Derechos del Niño se decía que había que escuchar a los chicos. Planteamos que sea escuchado. Ahora tiene su patrocinante. Antes tenía un defensor que no lo defendía. Él se presenta pidiendo la adopción plena. Esperamos que se resuelva". 
"A nosotros desde lo afectivo no nos cambia nada. También tenemos una hija adoptiva y en los dos casos pasó lo mismo: los conocés, te enamorás y se terminó. Sí nos parece importante para él. Él manifiesta que quiere tener el apellido de sus abuelos y primos. Es parte de su identidad. Para él el abuelo es un ídolo y quiere poder tener ese apellido", agregó Farré. 

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