Aristóbulo del Valle
Viernes 10 de Junio de 2016

Un colectivero recibió una ovación de sus pasajeros luego de un gesto conmovedor

Fue el pasado lunes por la noche cuando la temperatura alcanzaba los 5ºC. Un niño retornaba a su hogar vistiendo una remera de mangas cortas de algodón y una pantalón de buzo y el chofer lo llevó a vestirse a un ropero solidario

Mario Flores terminaba la última vuelta pasadas las 23 del día lunes cuando conducía el colectivo de la línea 11. En la parada del Shopping Recoleta, subió un nene que vestía tan sólo una remera de algodón y un pantalón en una noche oscura y húmeda que alcanzó una mínima de 5ºC.


Una pasajera se acercó al infante y le preguntó si tenía frío. El niño, en un defensivo impulso de fortaleza, respondió que no. Los pasajeros y el chofer se miraron con impotencia ante semejante acto de injusticia en una ciudad abatida por la segregación social.


Hacía tiempo que Mario veía colgada ropa en Aristóbulo del Valle al 4200 con un cartel que indicaba que allí funciona un perchero solidario. Cada día en su recorrido observa que distintos vecinos se acercan a los hilos tendidos entre árboles para poner a disposición ropa abrigada para aquellos que lo necesitan pasar el invierno más frío en los últimos 30 años.


Minutos más tarde Mario comenzó a charlar con el chico y le comentó que en la esquina de Aristóbulo del Valle e Iturraspe había dos percheros de los que podía sacar algún abrigo para llevarse. El menor preguntó con los ojos húmedos sí eso era verdad, y el conductor aceleró la marcha. Al llegar, con unas emotivas palabras, les pidió a los pasajeros del colectivo colmado que tuvieran paciencia para dilatar el viaje porque necesitaba parar para que el menudo nene buscara su abrigo.


"Me bajé con él lo ayudé a buscar una campera y un buzo para que se lo ponga. Cuando volvimos al cole sonrió y después se fue contento y sin tanto frío", dijo Mario Flores a Diario UNO.


Fue así que recibió un aplauso en señal de apoyo y dentro del transporte público comenzaron a escucharse palabras que reivindicaban el lugar de los héroes colectivos que toman acción y participan para intentar solucionar con solidaridad los problemas que se pronunciaron durante décadas por distintas gestiones que no lograron revertir la situación que viven cientos de chicos en Santa Fe.


"No me pareció normal un aplauso porque eso lo podría haber hecho cualquiera como ser humano. Si ves en la calle a un nene de nueve años solo con una remera mangas cortas con el frío que hizo esta semana, pienso que cualquiera hubiera hecho lo mismo. Era una criatura", comentó tímido Mario.


En un intento por entender la repercusión de su acción, el chofer del 11 dijo a Diario UNO humildemente que "no puedo creer que la gente me felicite tanto". "Espero que algún día terminemos con eso de 'ay, pobrecito tiene frío' y actuemos. Hagamos algo", culminó Mario.



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