Economía
Viernes 24 de Julio de 2015

Un escenario de futuro ajuste en Brasil y su impacto en Santa Fe

La industria manufacturera sería la más perjudicada, mientras que podrían caer las exportaciones

El Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec) publicó un informe sobre la coyuntura económica de Brasil, dada la importancia del país vecino sobre las exportaciones provinciales. “Contra lo esperado en la década pasada, el desempeño económico de Brasil entre los años 2011 y 2014 no ha sido para ponderar positivamente, y sus perspectivas, al menos para este año y el próximo no son auspiciosas”, señaló el director del organismo, Jorge Moore.
El horizonte para el corto plazo es, según la publicación, bastante claro: un ajuste fiscal conflictivo que requerirá medidas proinversión, sumado a un descenso gradual de la inflación recién para 2016. “Por consiguiente, es difícil imaginar que no se acelere la depreciación del real, salvo que por alguna razón, hasta ahora inesperada, se produzca un masivo ingreso de capitales”, destaca en las conclusiones.
El impacto esperado sobre la industria manufacturera argentina es “inequívocamente negativo” por una doble vía: enfriamiento de la demanda de autos y autopartes de origen argentino debido a expectativas de bajo crecimiento de la actividad en Brasil, y muy poco probable recuperación de venta de bienes de origen argentino al vecino país en caso de acelerarse la depreciación del real. 
El impacto de este efecto será mayor cuanto mayor sea el desalineamiento entre la evolución de la cotización del real y la del tipo de cambio oficial en Argentina.
“Por consiguiente, el panorama para los sectores que en los últimos 25 años han venido exportando a Brasil, difícilmente mejore, salvo algún cambio sorpresivo en los próximos seis a 12 meses en el contexto macroeconómico de nuestro país”, concluye el informe.
Moore explicó que “el desempeño de la economía de Brasil posee una muy significativa influencia sobre el funcionamiento de la economía argentina en general, y de la economía provincial en particular, dado que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina, y el principal destino de las exportaciones de la provincia”, y agregó que “por las aduanas de Santa Fe se canaliza una parte significativa de las manufacturas industriales como agropecuaria”.
En tal sentido, indicó que “la declinante competitividad, y las recientes perturbaciones de origen político han debilitado el exagerado optimismo sobre la economía brasileña de la década pasada”. A modo de ejemplo, el funcionario precisó, dentro de los rubros afectados, el automotriz, cereales y sus moliendas, y las diversas economías regionales, tales como el sector lácteo.
Hoy la situación se agrava porque “la modernización de la infraestructura se ha visto demorada y en parte interrumpida por costos burocráticos y prácticas que en la actualidad están siendo objeto de investigaciones judiciales. A su vez, las expectativas de crecimiento de utilidades empresariales han retornado a los niveles previos al entusiasmo que despertaba Brasil entre los inversores locales y extranjeros”, añadió.
“Los ajustes alcistas de precios de bienes no transables, de bienes manufacturados, inmuebles y costos variables, han restado competitividad a la economía brasileña”, indicó Moore, y agregó que “a esto ha contribuido una política cambiaria de flotación administrada que tardíamente empezó a reaccionar”.
Por último, mencionó “la intención de no revertir el énfasis redistributivo vía expansión del gasto público en un sendero de baja inflación, que trató de sostener vía subas de tasas de interés, que terminaron enfriando la demanda agregada”.

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