Pokémon Go
Domingo 24 de Julio de 2016

Un fantasma recorre el mundo: hay que cazar

Una aplicación para usar en los celulares inteligentes causa una revolución mundial. Alarma en gobiernos de diferentes signos.

Una foto me shockeó esta semana. Y no tuvo que ver con ningún hecho político ni policial ni deportivo.
Apareció el viernes como foto principal en la tapa de La Nación y ejemplifica el fenómeno que en sólo dos semanas está generando una de las últimas variantes de la tecnología digital y del diseño de entretenimientos.

El artículo, titulado "Pokémon Go, un furor riesgoso", se refiere a esa aplicación para celulares –a la Argentina llegará en unas semanas– que despierta pasiones desatadas entre sus cultores, al punto tal que ha generado alarma en varios gobiernos del mundo.

Mirá para arriba, mirá para...
El juego, al que definen como "de realidad aumentada", consiste en "cazar" esas criaturas digitales llamadas pokemones utilizando los celulares inteligentes.

Para ello los cultores del juego salen en grupos (algunos multitudinarios) a cazar los citados bichos virtuales por las ciudades, los parques, los bosques o a campo traviesa.

Algunos jugadores ya los han usado en sitios emblemáticos como el siniestro campo de concentración de Auschwitz o el Memorial del 11 de setiembre en Nueva York, lo cual ha despertado un tendal de críticas.

Batallones
Lo concreto es que la procesión de cazadores ha dado lugar a nuevos problemas de seguridad.
En algunos países con guerras recientes, como Bosnia, unos "cazadores" casi quedan despanzurrados porque caminaban tras los pokemones sobre un campo minado.

O a conflictos religiosos, como en Arabia Saudí, donde los líderes religiosos musulmanes han defenestrado la aplicación.

La foto de la tapa de La Nación fue obtenida en una avenida de San Francisco, California, donde un grupo de 9.000 personas (sí, nueve mil personas) desfilaban teléfono en mano prestos a cazar los famosos bicharracos de Nintendo.

Perdone la pregunta
Lo primero que me pregunté a mí mismo fue: ¿el mundo se está volviendo pelotudo al todo?
Traté de calmarme porque no me gusta ese tipo de exabruptos prejuiciosos, pero debo admitir que mi parte más troglodita volvía a decirme: "Son chotos atómicos, no le busqués la vuelta".

En eso estaba cuando la imagen de los cazadores de San Francisco me trajo a la mente a esos personajes del impactante comienzo de la película El fin de los tiempos, de M. Night Shyamalan, que muestra a cientos de personas en un parque de Nueva York que, de un momento para otro, comienzan a tener comportamientos muy extraños que terminan en un colapso de gente que mata gente.

El caso sirio
Pero le puse freno a esa parte más tosca de mi mente cuando, entre el cúmulo de informaciones que se leen a diario sobre este tema, me encontré con una, generada en Siria, país envenenado por una guerra civil que ya lleva 5 años.

Allí muchas familias que se desesperan por sacar niños del país para salvarlos de los bombardeos están publicando en las redes sociales fotos de niños junto a imágenes de pokemones con el fin de ablandar el corazón de mucha gente que podría adoptarlos temporariamente en otros países.

Si muchos niños sirios pudiesen salvarse de la muerte gracias a la fama planetaria de los pokemones, pues entonces parte de esta movida virtual, que a simple vista parece cosa de huevones, podría tener una estupenda justificación.

"Hay una gran cantidad de pokemones en Siria, ven y salvame", dice una de esas fotos en la red, en la que una niña pequeña sostiene una cartulina con la imagen de uno de esos bichos".

La explosión
Por una cuestión generacional no estoy entre los aficionados a la catarata de novedades virtuales. Me cuesta aceptar tantos cambios seguidos.

Y no comparto ese exhibicionismo enfermo de ego con el que muchos se regodean en Facebook o Twitter.

Pero en este caso particular de Pokémon GO lo que me parece más potente –como noticia– es que se haya transformado en tan poco tiempo (se lanzó el 6 de julio) en un fenómeno planetario.

Y que haya desesperación en aquellos países a los que aún no llegó la novedad.
Es evidente, por lo pronto, que existen necesidades en la población mundial que uno no tiene ni idea de que puedan concentrar tal nivel de desarrollo.

La idea
Pero hay otros aspectos de los cuales sólo su esbozo nos provoca cierto temblor.

Por caso: ¿el desarrollo que están adquiriendo ciertos puntos oscuros de la realidad no están logrando un preocupante nivel de asocio con algunos videojuegos? ¿O es al revés?

¿La "cacería" de peatones realizada por el camionero que atropelló y mató a casi 100 personas en la bella Niza no podría ser el tema de uno de esos videos violentos que en el mundo han sido?

¿Esos "lobos" solitarios que matan gente con rifles en los shoppings de Munich, los que andan a los machetazos en los trenes europeos, o los que corren a turistas para bajarlos a tiros en los pasillos de los aeropuertos de Turquí son más virtuales que reales?

No estoy diciendo que en la idea de la cacería de pokemones esté anidando una serpiente.
Estoy diciendo que el mundo se está poniendo demasiado jodido para entenderlo desde una sola mirada.

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