Domingo 13 de Noviembre de 2016

Un libro con alas de esperanzas y las ganas de cruzar el límite del barrio

En el marco de los talleres de Lectobus, niños de La Guardia, Loyola Sur y Villa del Parque editaron una publicación con relatos e ilustraciones propias. Es una manera de decir que "no todo está perdido" y de demostrar que los sueños se hacen realidad

Hace un poco más de un mes, en la sala Luz y Fuerza se presentó el libro "Había una vez un libro" elaborado por los niños y niñas, adolescentes y jóvenes que asisten al taller Lectobus de los solares municipales de los barrios Loyola Sur y La Guardia, y a la vecinal de Villa del Parque. Los que trabajaron para llegar a este producto final se sienten orgullosos y lo definen como "una caricia al alma" y un estímulo para poder renovar fuerzas y esperanzas y se animaron de decir que "no todo está perdido".
En las más de 100 páginas de esta publicación, se encuentran los relatos e ilustraciones creadas por los chicos y chicas que asistieron a los talleres durante el 2015. A su vez, estas producciones están acompañadas por breves descripciones de la actividad que les dio origen y fotografías de su desarrollo.
Los talleres de Lectobus comenzaron en 2012. En aquel momento eran seis los barrios y después fueron decantando y quedaron tres. "Éramos dos personas y los que tuvieron continuidad en el tiempo fueron Villa del Parque y Loyola Sur, que arrancaron desde el principio y La Guardia se sumó en 2013", contó a Diario UNO Alicia Barberis, coordinadora general del proyecto.
Se llevan cabo dos encuentros al mes en cada barrio y los talleres están a cargo de Larisa Cumin, en Villa del Parque; Emilia Charra y Celeste Abba, en La Guardia; y Sandra Palazzo, en Loyola.
"Lo que empezó a emerger a partir de la continuidad de los chicos, además del avance y el interés por la literatura, eran las ganas de inventar entonces empezamos a trabajar con la creación y como lo que desarrollaban muy bien son los cuentos clásicos surgió la idea de volver a repasar esos cuentos y ver de qué manera podíamos jugar a modificarlos y así surgieron las creaciones que fueron al libro", de esta manera contó Alicia cómo nació la propuesta de editar este libro.
Más adelante y con mucho orgullo contó: "También nos preguntábamos cómo hacer para que alguien que lee el libro y que no es de Santa Fe y no conoce cada una de las características del barrio, supiera sobre estos lugares, entonces sin estigmatizar a los chicos, propusimos que ellos presentaran a su barrio. Las presentaciones que hicieron son maravillosas y las quisimos respetar tal cual ellos las hicieron, con diálogos abiertos, lúdicos, donde hablan de lo lindo y de lo feo del barrio, de las cosas que les gustaría, por eso respetamos esa espontaneidad que surgió de ellos".
Este es el primer libro que editaron y surgió por esa necesidad de los chicos y además luego de una presentación en el programa Ingenia, donde fueron seleccionados y el proyecto era hacer un libro artesanal. "Lo hicimos pero como vimos que el producto era tan lindo y daba tanto trabajo hacerlo artesanalmente, decidimos hacer una edición que se solventara con la venta de los mismos. La verdad es que se vendieron muy bien y está la idea de volver a publicar otro", agregó Barberis.

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Los chicos que participan tienen entre seis y 12 años, aproximadamente. Pero hoy hay algunos más grandes que fueron quedando de cuando arrancaron y al empoderarse con los talleres, no solo siguieron yendo sino que además son los oradores y lectores de las distintas obras literarias. "También es muy interesante trabajar con muchas edades distintas porque se nutren mutuamente", agregó. Los talleres se siguen dando y terminan este mes con un campamento. Vale destacar que estos talleres se organizan desde Editorial Palabrava y con el apoyo del sindicato de Luz y Fuerza y por eso el cierre se va a hacer en el camping de ese gremio.
Los chicos participaron de la presentación del libro que se hizo en Luz y Fuerza y desde ahí fueron invitados a la feria del libro en Santo Tomé. "Ver las caritas de ellos fue impagable, cómo se sentían gratificados de ver sus nombres en un libro, que eso que inventaron tenía un destinatario real, que los padres estaban orgullosos. También nos interesa eso, ver cómo se involucran las familias", destacó la coordinadora general.
Esta promotora de Lectobus aprovechó para contar que "el proyecto tuvo dos premios importantes uno de Viva Lectura en el año 2014 que logró una mención de honor; y el otro lo alcanzó este año y fue de parte del Consejo Federal de Inversiones", dijo Barberis y luego detalló sobre este último galardón: "Hubo de cada provincia de todo el país, tres finalistas, nosotros fuimos uno de ellos y de ahí resultamos ganadores. Lo interesante de este proyecto es que ahora se va a publicar una revista, virtual y en papel, con todos los proyectos del país que no solo tienen que ver con la lectura sino con la cultura en general, y nosotros estaremos ahí".
Ante la consulta sobre cómo es encarar estos talleres con chicos que viven en barrios con realidades distintas pero parecidas a la vez, Barberis manifestó: "Aprendemos un montón de cosas trabajando con ellos. Son chicos que viven situaciones muy difíciles, no todos, pero la gran mayoría, soporta casos de violencia en la calle, son testigos de algo que les sucede a sus familias porque hay una reyerta y muere alguno y así muchos ejemplos".
Y para finalizar, expresó: "Cuando arrancamos con esto yo me preguntaba si valía la pena lo que estábamos haciendo y si a ellos les sumaba, y después nos dimos cuenta de que sí, que por más poquito lo que hacíamos, contribuía con algo bueno para sus vidas. Siento que este trabajo también lo tendría que tomar el Estado, que nos apoye en esto de la promoción de la lectura. Creo que lo único que puede hacer que el ser humano tenga una inclusión es que tenga acceso a la lectura desde sus primeros años y que eso le abra un mundo hacia la literatura, el juego, y el desarrollo del pensamiento".

Al margen
  • En cada encuentro lo que se hace es narración oral, lectura y escritura. "Se va trabajando con ejes temáticos que a veces duran un encuentro y otras veces más de uno, por ejemplo para hacer el libro duró todo un año", contó Alicia Barberis.
  • En Villa del Parque los encuentros se hacen en la vecinal y están vinculados con la escuela Cristo Obrero; y en los otros dos barrios se trabaja en los solares municipales.
  • También surgió la Fundación Lectobus integrada por Patricia Severín, Carlos Picech, y Alicia Barberis. Los organizadores de estos talleres son el Sindicato de Luz y Fuerza y Editorial Palabrava. También tienen empresas como padrinos: Industrias Frigoríficas Recreo, Vicentin S. A. I. C., Williner empresas lácteas.

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