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Jueves 13 de Agosto de 2015

Un neuquino se puso el apellido de su esposa

Un hombre de 76 años se convirtió en el primero en la provincia del Neuquén en elegir ser el esposo "de" gracias a las reformas incluidas en el nuevo Código Civil de la Nación, que entró en vigencia el primero de agosto en la Argentina.
A los 76 años, Raúl Tames no sólo sintió que era el momento de sellar su amor hacia Lidia Cayolo, de 65, después de más de 12 años de convivencia, sino también de reflejarlo en un acto de absoluta libertad.
Gracias a las reformas incluidas en el nuevo Código Civil de la Nación, que entró en vigencia el 1º de agosto en la Argentina, Raúl optó por ser el esposo "de". 
El viernes 7 de agosto, en un clima de inmensa alegría, Raúl y Lidia dieron el sí en el Registro Civil de la ciudad de San Martín de los Andes.
Ahora, Raúl Tames de Cayolo se convirtió en el primer hombre en la provincia de Neuquén que optó por usar el apellido de su cónyuge, tal como está previsto en el flamante Código Civil.
En el mes de julio habían iniciado los trámites para pasar por el Registro Civil ubicado en la calle Drury 895 de San Martín de los Andes, donde residen actualmente.
El 31 de julio recibieron un llamado de ese organismo mediante el cual se les notificó las reformas vinculadas al matrimonio incluidas en el nuevo Código, más cercanas a las reglas de juego de la actual vida cotidiana.
"Raúl expresó su deseo de llevar mi apellido", dijo emocionada la mujer en diálogo telefónico con LM Neuquén.
Raúl explicó que todo empezó como una broma. "Cuando estaba casada con su primer marido, a Lidia no le gustaba que la llamaran por el apellido de su ex esposo, entonces cuando nos casamos se me ocurrió decirle ‘ahora yo me pongo tu apellido y voy a ser feliz llevándolo".
El miércoles, la pareja se encontraba en Mar del Plata para celebrar junto con uno de sus cinco hijos. "Entre los dos tenemos cinco hijos y siete nietos que viven en distintas ciudades, así que empezamos a visitarlos para festejar nuestro matrimonio, porque por sus obligaciones fue muy difícil que estuvieran todos cuando nos casamos", sostuvo Raúl.
Luego anunciaron, pasarán por Neuquén capital, San Rafael (Mendoza) y Punta Arenas, donde residen sus otros hijos.
La relación entre ambos se remonta a los inicios de la década del 70, cuando trabajaban en la empresa Gas del Estado. Él era técnico en seguridad industrial y ella, secretaria.
"Cada uno estaba casado, mi marido de entonces había estudiado en la universidad con Raúl, pero en ese entonces no nos dábamos ni la hora", explicó.
Unos años después, la empresa estatal decidió trasladarla a la ciudad de Bariloche y a Raúl, a Tucumán. La distancia no fue impedimento para reencontrarse.
"Un día Raúl llamó a mi casa preguntando por mi ex marido porque habían sido compañeros en la universidad. Le conté que nos habíamos separado y, con un tono particular, así como de interesado, me dijo "así que se separaron". Me comentó que él también se había separado", describió.
Desde ese momento se escribieron vía correo electrónico, hasta que un día Raúl la fue a buscar, viajó a Bariloche, donde Lidia ya trabajaba en Camuzzi Gas del Sur, y le declaró su amor.
"Hasta le pidió mi mano a mi padre, como se hacía antes. A partir de ahí nunca más nos separamos".
 

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