Ovación
Lunes 15 de Febrero de 2016

Una identidad definida

En estas dos fechas, el equipo sabalero fue una continuidad de lo observado en el final del torneo 2015 pero, además, a la eficacia le agregó momentos de brillantez. El mayor mérito de Darío Franco es haber logrado que el sistema de juego esté por encima de las individualidades. 

Colón está puntero en la zona 1 junto a Rosario Central con dos triunfos, seis goles a favor y tres en contra. Y es precisamente junto al elenco canalla, los que mejor jugaron en estas dos fechas. Y no es casualidad, dado que ambos equipos mantuvieron la base del torneo pasado y además se reforzaron aportando de esta manera recambio en los planteles.
Está claro que el mayor mérito de Colón fue marcar diferencias con rivales de menor jerarquía, lo que muchas veces resulta difícil de llevar a cabo. Y ejemplos abundan en este arranque del certamen. Boca empató con Temperley y cayó como local ante Atlético Tucumán. Por su parte Racing perdió en el debut ante el Decano tucumano, mientras que como local apenas igualó ante San Martín de San Juan.
En el caso de San Lorenzo, igualó ante Patronato y el último fin de semana le ganó de manera angustiosa a Sarmiento, con un penal polémico tras ir perdiendo. Mientras que Independiente le ganó de manera injusta a Belgrano y luego empató como visitante ante Godoy Cruz, sin jugar bien. La lista finaliza con River, que goleó a Quilmes pero que el domingo cayó en Córdoba ante el Pirata.
Y se está haciendo referencia de los cinco equipos grandes que, sin dudas, cuentan con los mejores planteles y además gastaron mucho dinero para reforzarse. De allí que es mucho más meritorio lo hecho en este caso por el conjunto que dirige Darío Franco, que no sumó nombres rutilantes pero que la estructura de juego está por encima de las individualidades y al que le toca entrar tiene bien aprendido el libreto.
Cuando todos suponían que ante Quilmes se lo iba a extrañar y mucho a Alan Ruiz, la realidad mostró que a Franco Mazurek no le pesó la responsabilidad de reemplazar al exjugador de San Lorenzo. Por lo cual participó del juego y además marcó un gol para iniciar el camino del triunfo apareciendo en el área como si fuera un 9 de área. 
También se puede mencionar a Nicolás Silva, quien selló el resultado con una palomita tras un centro preciso de Mauricio Sperduti. Esas señales marcan que Colón transita el camino correcto, pero que además el funcionamiento colectivo es el principal argumento que ostenta para superar al rival. Y eso se fue profundizando con el correr de los partidos.
Una de las virtudes que evidencia el equipo en función de ataque es que se torna imprevisible y no le otorga referencias a los defensores rivales. No es casualidad que el entrenador elija jugar sin un referente de área y con futbolistas que se mueven por todo el frente de ataque, más allá de ciertas posiciones que se respetan.
Por eso es que la mayoría llega a posición de gol. Con Arsenal anotó Ruiz por duplicado, pero Diego Lagos dispuso de un par de chances, también las tuvo el Gordo Sperduti. El propio Víctor Figueroa quedó cara a cara con el arquero y eligió tocar al costado para el segundo tanto del conjunto sabalero.
Y con Quilmes marcó dos Pablo Ledesma, anotaron Mazurek y Silva, y eso habla a las claras de que el gol no recae en un futbolista y que el equipo no juega para alguien determinado, sino que todos están en condiciones de terminar la jugada. Por lo cual nadie se tienta con tirarle un bochazo al centrodelantero o apuesta a una pelota quieta, sino que el gol llega como consecuencia de un plan de juego. Para eso es fundamental la paciencia con la que mueve el balón de un costado al otro tratando de encontrar los espacios. 
Colón parte de la premisa de defenderse con el balón, pero el problema es que cuando lo pierde está destinado a sufrir en el arco propio.
Son las consecuencias lógicas de implementar una propuesta audaz que tiene como principal objetivo jugar de cara al arco rival. Hasta aquí le fue muy bien porque ganó y fue contundente pero no se debe soslayar que jugó ante dos equipos en plena formación y que sacó provecho de esa situación.
Ahora deberá enfrentar a Belgrano, que en los últimos tiempos se convirtió en una pesadilla para el conjunto rojinegro. Y es, sin dudas, una prueba de fuego para mensurar realmente cuál es la realidad futbolística de Colón y si está en condiciones de ser protagonista. Los primeros dos pasos se dieron con firmeza pero aún es largo el camino.
Le falta para resultar un equipo confiable sobre todo a la hora de defender y en este caso no sería justo hacer foco únicamente en el bloque defensivo, dado que en la mitad de la cancha, cuando se pierde el balón, son pocos los que vuelven rápido para ayudar en la marca.
De todos modos, hacía tiempo que no se veía a un equipo sabalero tratar tan bien el balón y a la eficacia conseguida en los últimos tiempos agregarle brillo. No es fácil jugar bien y menos lindo en este fútbol competitivo en donde la mayoría juega a esperar el error del rival.
En este caso, el equipo que dirige Franco apuesta por lo contrario, no especula y prioriza sus virtudes sin pensar en el adversario. Se preocupa más por sus jugadores que por los que tiene enfrente. Por ese motivo, se planta en cualquier cancha con el mismo sistema táctico.
Para algunos puede parecer un error pero tampoco el cuerpo técnico come vidrio y cuando hay que meter mano para cuidar el resultado lo hace, como ante Quilmes con el ingreso de Adrián Bastía en lugar de Mazurek. De todos modos, eso no significa que se vaya a defender mejor, pero al menos intenta protegerse apelando a la lógica del manual.
Hoy los jugadores creen en el técnico y esa es la mayor virtud que alcanzó Franco en ocho meses de trabajo. En el medio, existieron turbulencias y flojos rendimientos que lo pusieron en el ojo de la tormenta, pero supo correrse a tiempo. Perseveró en su idea y el tiempo le terminó dando la razón: Colón juega como quiere su técnico y ese es su mayor capital. Después el tiempo dirá para qué está el equipo, ya que el fútbol no permite dar pronósticos certeros.
Mariano Cassanello / Suplemento Ovación 

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