Ovación
Martes 23 de Febrero de 2016

Una lección para el futuro

Darío Franco tomó nota desde la platea del gran paso en falso de Colón en Mendoza. Esta vez, Godoy Cruz le facturó cada uno de los errores y desnudó viejas falencias defensivas

Ni el mejor antes ni el peor ahora. Este concepto lo tiene muy claro Darío Franco y deberán interpretarlo los hinchas para digerir una derrota abultada que puso fin al arranque demoledor del equipo.
Como se encargaron de afirmar varios futbolistas, lo peor que le puede pasar a esta formación es no tener la pelota. Y cuando Colón no la tiene es muy vulnerable como muchos equipos del fútbol argentino.
Siempre se destacó desde estas líneas la saludable idea futbolística que trajo el DT a Santa Fe.  En lo numérico estuvo seis fechas sin cosechar un triunfo, pero desde el plano futbolístico empezó a asomar la cabeza en los Clásicos y definitivamente a tres fechas del final pudo plasmarlo en la tabla de posiciones.  Ese envión lo puso al borde del regresar a un certamen internacional.
La pretemporada en el medio con la mayoría de los refuerzos y una continuidad de la base que empezó a mostrar un nivel importante determinaron en esas tres victorias iniciales. Con diversos matices pero con un balance global positivo, además de un elevado promedio de gol. 
Llegó el freno en Mendoza y a partir de ahí seguramente lo que más puede trabajarse es en corregir aspectos puntales, pues la tónica en cuanto a la capacidad de ir al frente seguramente no se modificará.

Manta corta
La famosa frase es tan vieja como el fútbol. Ir con todo al frente pero desprotegerse atrás es un riesgo que siempre se corre. 
Eso le sucedió varias veces a este equipo, que por buscar desesperadamente el desnivel se encontró con retrocesos erróneos y fue encontrado a contrapierna lo que indefectiblemente desembocó en un gol del rival. 
Godoy Cruz de Mendoza le facturó cada desacople en el segundo tiempo e hilvanó un marcador extremadamente amplio.
En la mitad de la cancha, Colón cuenta con Gerónimo Poblete como el único volante de marca. Ni Pablo Ledesma ni Víctor Figueroa, por más que le den una mano al resto, sienten esa posición. 
Y a veces deben redoblar sus energías Diego Lagos o Mauricio Sperduti para bajar unos metros en el campo y obstaculizar el inicio de los jugadores por parte de los rivales de turno.
Si esa escasez se nota a la hora de leer el juego, al menos en estas fechas por Arsenal, Quilmes, Belgrano y Godoy Cruz, ese sector de paso con jugadores veloces lanzados por las bandas, más el acompañamiento de volantes ofensivos y delanteros, le provocan dolores de cabeza a Santiago Villafañe y Clemente Rodríguez, que se ven sobrepasados. 
Y ni que hablar de Germán Conti e Ismael Benegas, que ganan y pierden en los cortes pero a veces ocupan otros sectores de los que pertenecen y generan huecos grandes. Y el que más sufre es el arquero Jorge Broun porque le llegan mano a mano. 
Entonces el Sabalero queda a la buena de Dios, con un Fatura que puede estar inspirando o bien ir a buscar al fondo del arco cada balón.
Vienen partidos más pesados, a priori, para los rojinegros. Era, en la medida de las evaluaciones, cuando se observó el fixture, un programa accesible hasta esta fecha. 
Le ganó a dos rivales (Arsenal y Quilmes) que se llenaron de caras nuevas. Contra Belgrano lo resolvió más fácil de lo imaginado. Ya Godoy Cruz le mostró sus cartas. 
Y ahora desfilarán Rosario Central, Independiente, River y Unión. Cualquiera le puede ganar a cualquiera, aunque el nivel de exigencia será distinto y para no repetir lo del Malvinas Argentinas los pupilos de Franco deberán trabajar duro si pretenden engrosar su promedio, retomar la senda de los resultados positivos y pelear arriba en la Zona 1 del certamen.

Chance latente
El domingo se realizó el sorteo de la Copa América Centenario que se disputará en Estados Unidos, donde Argentina quedó alojada en la Zona D junto a Chile, Panamá y Bolivia. Ese es uno de los eventos del año que deberá afrontar la Selección Nacional, con Gerardo Martino a la cabeza. El otro, indudablemente serán los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.
En este sentido, el seguimiento del cuerpo técnico de la Selección Argentina sobre Germán Conti es permanente. Uno de los allegados a Martino se habría comunicado en los últimos días con el defensor sabalero para expresarle que, de no mediar ningún imponderable, el jugador de Colón tendrá uno de los lugares asegurados en la delegación.
Hay que recordar que en el partido que los rojinegros golearon a Belgrano, Jorge Pautasso, ayudante de Tata, estuvo presente en el estadio Brigadier López para observar a Gerónimo Poblete, Alan Ruiz y al propio Conti.
Si bien a fines de 2015 se filtró una lista de casi 50 jugadores con edad de participar en los Juegos Olímpicos, los integrantes del cuerpo técnico son los que están llevando a cabo una minuciosa evaluación para depurar el número y presentar una cantidad menor que arranque los entrenamientos, de la cual se elegirán los 23 que representarán a nuestro país en Brasil.

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