Santa Fe
Sábado 22 de Octubre de 2016

Una opción para cada mujer: la anticoncepción como política

En el último tiempo se han incorporado métodos que resultan más amigables para poblaciones específicas. La respuesta de la comunidad santafesina y el impacto en la prevención de embarazos de niñas

El sistema de salud público cuenta con un abanico de alternativas para quienes deseen prevenir embarazos. En el último tiempo la provincia incorporó dos dispositivos novedosos que dan respuesta a poblaciones específicas pero que están a disposición de quienes realmente los necesiten: el implante subdérmico y el sistema intrauterino (SIU).
En la actualidad, en los centros de salud y hospitales se puede acceder a la píldora anticonceptiva, al anticonceptivo hormonal inyectable, al preservativo, al DIU de cobre, al implante subdérmino, al SIU y el anticonceptivo hormonal de emergencia.
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"Nosotros somos los encargados, en coordinación con la Nación, de ver qué tipos de insumos de la canasta de salud sexual y reproductiva se ponen en juego en la provincia, de acuerdo a las características de cada jurisdicción", explicó Oraldo Llanos, subdirector de Género e Interculturalidad en Salud.
Y detalló: "En Santa Fe hace muchos años que se ofrece el profiláctico y el anticonceptivo oral de 21 comprimidos. Años atrás se incorporó el DIU (dispositivo intrauterino) de cobre, en los formatos T y Multiload, que son los más comunes. A partir de eso la novedad más grande fue el implante subdérmino anticonceptivo, desde el año pasado. Y, ahora, el DIU con levonorgestrel (también conocido como Sistema Intrauterino, SIU)".
El funcionario aclaró que la decisión sobre qué método es el ideal para cada uno se toma en función del trabajo entre la persona que lo solicita y el equipo de salud de cada institución. Y aclaró que, formalmente, no hay profesionales que se nieguen a suministrar los métodos como objetores de conciencia o de práctica, "porque el registro no incorpora este tipo de situaciones, por lo menos en la provincia. Solo aborda la temática específica de interrupción del embarazo".
"Como trabajador del Estado, ningún médico puede negarse a entregar métodos anticonceptivos. Eso es ilegal. El equipo de salud tiene que hacer el esfuerzo de acompañar a la persona, hay una responsabilidad concreta", resaltó.
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Variedad y acceso
En el caso del implante subdérmico y del SIU –que son provistos por el Estado nacional–, el funcionario aclaró que solo se colocan a personas que no tengan ninguna otra cobertura de salud. Si bien, por sus características específicas, cada método está pensado para una población en particular, Llanos aclaró que la decisión final está en cada equipo de salud.
"Cada equipo definirá, junto a la persona, cuál es el mejor método anticonceptivo. Si se tratara de uno que no está incluido en la canasta de insumos de salud sexual y reproductiva, cada efector tiene la posibilidad de hacer una compra", acotó.
En ese sentido, el funcionario destacó el éxito en la recepción que tuvo el implante subdérmico. "Su incorporación fue un gran avance porque, si bien teníamos profilácticos y la medicación hormonal, oral o inyectable, había un sector de la población que, por ser adolescentes muy jóvenes o personas con algún tipo de patología, requerían el implante subdérmico como el método más amigable", expresó. Y resaltó: "Ahora entró una nueva partida y estamos muy esperanzados de que eso siga de ese modo".
Además comentó que la novedad este año fue el SIU. "Como todo DIU requiere un examen ginecológico específico y la colocación también es por esa vía. Pero tiene otras grandes ventajas, al tener hormonas, como que ayudaría a personas que tienen patologías con el ritmo menstrual o a personas que no pueden consumir drogas por vía oral", detalló.
Respecto a esos dos métodos, Llanos evaluó: "En líneas generales, las grandes incorporaciones tienen que ver con método reversible, de larga duración, con menos intervención sobre la persona y mucho más amigables con el sistema reproductivo".
—¿Es necesaria alguna autorización para acceder a estos métodos?
—Se trabaja siempre con un consentimiento de la persona. Pero el equipo de salud tiene que analizar las características de autonomía de la persona. Cuanto menor sea la edad, hay que analizar otras cuestiones como la posibilidad de una situación de abuso.

El impacto
—¿Hay una franja etaria que demande más los anticonceptivos?
—Es bastante variado y depende mucho del contexto, hasta geográfico. Nuestra provincia es muy amplia y con perfiles muy diferentes. Pero notamos que hay determinados métodos que han sido rápidamente recibidos como el implante subdérmico por la población joven. Le dicen el chip porque ya lo naturalizaron. En términos generales, la gente tiene mucha más información y en algunos puntos más conciencia. Pero sí notamos que hay un marco de contexto que no permite que esa responsabilidad se ejerza plenamente. Hay situaciones de violencia o consumo de sustancias que complican mucho el registro de esa persona sobre su autocuidado. Por eso se busca hacer un abordaje integral.
En ese sentido, a modo de ejemplo, señaló que en el norte provincial un tema central es el de los abusos, así como también el de la accesibilidad a los métodos. "Por ahí el método existe en el sistema de salud pero la persona tiene otros problemas que hace que no pueda acceder correctamente. Eso ha mejorado enormemente pero todavía falta mucho", agregó.
—¿Atribuyen, por lo menos en parte, a la diversificación de métodos el descenso en la cantidad de embarazos de niñas?
—Tiene que ver con varias situaciones. Pero la accesibilidad a los insumos y la variedad que existe es un punto por el que nos han felicitado desde Nación. Si bien es grave y no debería haber ningún caso de niñas embarazadas, se ha mejorado enormemente. También es probable que haya impactado el acceso a la interrupción legal del embarazo. Esperemos que la cifra siga bajando.




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