Ovación
Martes 05 de Abril de 2016

Una sombra del Clásico

En una noche para el olvido, Unión perdió como local ante el puntero Lanús por 4-0, en el cierre de la 9ª fecha de la Zona 2, dejando una imagen deslucida y lejos de su mejor versión. José Sand, en tres ocasiones, y Lautaro Acosta, marcaron los goles de un sólido Granate

En el estadio 15 de Abril, Lanús se calzó definitivamente el mote de candidato al título al golear por 4-0 a un Unión que fue una sombra del que se impuso en el Clásico ante Colón, en el cierre de la 9ª fecha de la Zona 2 de Primera División. 
 
Los goles fueron de José Sand (3) y Lautaro Acosta, que le permitió al Granate llegar a los 22 puntos y mirar a todos desde lo más alto. En tanto el Rojiblanco se quedó en la 10ª posición, con 9 unidades. En la próxima fecha, el elenco de Jorge Almirón recibirá en el derby del Sur a Banfield, mientras que los de Leonardo Madelón visitarán a Atlético de Rafaela.
 
El encuentro comenzó siendo muy parejo, en donde los volantes de Unión y Lanús se dividieron la tenencia de la pelota. Por el lado del Tate a través de Mauricio Martínez, quien intentó presionar, quitar y así jugar para Ignacio Malcorra o Martín Rolle. En el Granate fue Román Martínez el abanderado para cada ofensiva, apoyándose en Miguel Almirón, o el mismo Pablo Mouche; sin dejar de remarcar por la izquierda la movilidad de Lautaro Acosta.

Los protagonistas movieron sus fichas para golpear en cada arco, pero a los 10’, el local tuvo el primer punto negro con la salida de Franco Soldano por una lesión en su rodilla derecha. Y, sobre llovido, mojado, porque a los 13’ fue el visitante el que pegó en el marcador, luego de una muy buena jugada personal de Lautaro Acosta que, con la cara interna del pie derecho, colocó la bocha cruzada al segundo palo de Nereo Fernández para poner el 1-0 que, hasta ese momento, era inesperado.

 
Tan duro fue el gol del Laucha, que los locales fueron perdiendo el rumbo en su propio estadio, porque a los 17’, llegó el segundo gol, y en contra de Fleita (el juez se lo adjudicó a Sand). Pero antes de que suceda, otra vez el elenco de Jorge Almirón, que sacó ventaja por la derecha del Tate en donde Santiago Zurbriggen se vio desbordado en su zona.

 
Después de la segunda conquista, Lanús se convirtió en el patrón de la cancha y no sólo por el resultado parcial que se estaba dando hasta los 20’, sino por el vuelo futbolístico que dejaron sentados los visitantes, demostrando porqué es el mejor equipo del torneo.
 
Desde la solidez defensiva hasta el desempeño de los volantes, con Román Martínez a la cabeza, superaron ampliamente a los dueños de casa, que en ningún momento evidenciaron una muestra de mejoría en cuanto a funcionamiento. Salvo lo realizado por Mauricio Martínez, quien fue el único que se destacó al cabo del primer tiempo. Además, porque fue el que más remató sobre la valla del golero Fernando Monetti: de siete tiros al arco, cinco fueron del santotomesino.

Pero antes de esa estadística final de la primera mitad, hubo un cotejo en donde siguió siendo todo color Granate, potenciado porque Unión siguió recibiendo cachetazos en su valla. Porque a los 32’ y 39’ el goleador José Sand se hizo dueño del área Tatengue al clavar dos goles más en el haber visitante y que descolocó a todos en el estadio 15 de Abril. De esa manera, cerró prácticamente el encuentro y en forma contundente con un 4-0 histórico.




Final de un primer tiempo en donde las diferencias fueron notorias y, más allá de lo que marcó el resultado, quedó en evidencia volumen de juego que desarrolló el puntero. Esto lógicamente sin dejar de remarcar que le llegó al Rojiblanco cuatro veces y todas fueron adentro. Una noche para el olvido cuando quedaban todavía 45’ por delante.
 
Estuvo demás
Por como estaban las cosas, daba la sensación que el resultado era irremontable y los primeros movimientos dejaron en claro que nada cambiaría. Más que nada, porque Lanús se movió a su antojo, pero siempre con el freno de mano puesto, mientras que Unión, con más vergüenza deportiva que argumentos, fue por la heroica, algo que no pasó. 

Pese a los bajos rendimientos, fue importante el empuje de Mauricio Martínez con su habitual despliegue, sumado a las incursiones de Bruno Pittón por el izquierda. Después, poco y nada, sorprendiendo a propios y extraños por el rendimiento, máxime si se tiene en cuenta que venía de una gran actuación en el Clásico ante Colón.
 
Los segundos 45’ fueron anecdóticos, porque casi no hubo situaciones en los arcos y el duelo cayó en un pozo para el bostezo. Malcorra buscó desequilibrar con su zurda mágica, sin embargo sus arrestos no pudieron prosperar, ya que la defensa del Grana se mostró firme en todo momento. El ingreso de Diego Villar no tuvo incidencia en el desarrollo, pese a que intentó manejar la pelota. Fue el momento de los cambios en ambos lados, más que nada para cuidar a aquellos jugadores con molestias y a los amonestados, porque la historia estaba cerrada desde los 40’ del primer tiempo.
 
En una jornada desapacible en Santa Fe, con mucha lluvia y humedad, el calor fue subiendo en las tribunas, pero en el buen sentido, ya que los hinchas brindaron un espectáculo digno de admirar, cantando y saltando como si fuesen ganando. Una forma de respaldar a un grupo que tuvo una mala noche y que semanas atrás le dio la gran alegría de atender a domicilio a su rival de toda la vida.
 
Así fue como llegó el pitazo final del árbitro Federico Beligoy, para terminar de decretar la victoria final de Lanús por 4-0, que no hizo otra cosa que mostrar las diferencias que hubo entre un equipo y otro. Uno que sabe a lo que juega y que es un sólido candidato al título, contra otro que necesita recuperarse con un identidad.

El dato negativo tiene que ver con que a Unión le anotaron 10 goles en sus últimas dos presentaciones en el 15 de Abril, algo que inquieta a más de uno. Desde ya hay cosas para cambiar y ver cuáles son los motivos de esta irregularidad que, hasta el momento, no parece tener remedio.
Claudio Cáplan / claudio.caplan@uno.com.ar / De la Redacción de UNO

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