Ovación
Lunes 06 de Abril de 2015

Unión dejó su invicto visitando Newell's en la ciudad de Rosario

Unión perdió el invicto  en el Coloso Marcelo Bielsa, al caer frente a Newell’s por 2 a 0. Víctor Figueroa (PT 8’) y Diego Mateo (PT 30’) anotaron para la Lepra. Se fue expulsado Emiliano Ellacópulos

Unión resignó anoche su extenso invicto de 18 partidos oficiales, al caer frente a Newell’s en el Coloso Marcelo Bielsa por 2 a 0. Víctor Figueroa (PT 8’) y Diego Mateo (PT 30’) anotaron los tantos del equipo rosarino.

En el primer cuarto de hora la iniciativa la tuvo el dueño de casa, buscando la mayoría de las veces el sector derecho, donde Casco, Figueroa y fundamentalmente Maxi Rodríguez le ganaron las espaldas a Caballero y Zurbriggen. El Tate se posicionó en la mitad de la cancha esperando que los defensores contrarios salgan del fondo para luego presionar al hombre que llevaba la pelota. Esa idea no prosperó, todo lo contrario, ya que fue siempre Newell’s el que manejó con mejor criterio el balón, mientras que los de la Avenida no supieron como contrarrestar la idea de juego impuesta. Así fue que rápidamente el elenco de Gallego se puso en ventaja; a los 8’ la Lepra atacó por su derecha con Rodríguez que abrió para Casco y en dos oportunidades este tiró centros, el primero rebotó en Sánchez y el segundo fue pasado para que ingresara desmarcado Figueroa, que de palomita solamente tuvo que empujar el esférico al fondo del arco.

 

 

Error garrafal
Como no podía faltar en un partido del fútbol argentino, nuevamente tuvo incidencia el cuarteto arbitral: en este caso el primer asistente Lucas Germanotta junto al juez principal Mauro Vigliano, ya que a los 17’ fallaron groseramente a favor de Unión al no cobrar un claro penal que hizo el lateral zurdo Cardozo tras sacar con su mano izquierda la pelota que tenía destino de gol, aunque también es importante destacar que antes de ese penal la jugada tenía que haber sido anulada por offside de Ponce. Aunque el segundo gol no llegó en esos minutos, era evidente que apenas el mediocampo leproso tuviera efectividad sobre la floja resistencia del Tate llegaría el segundo tanto. 

 

Y aunque fue a la salida de un córner, el tanto de Diego Mateo justificó la diferencia que existió entre uno y otro. Así se fueron al descanso con la Lepra que perdió a Rodríguez por lesión y el Tate a Cardozo en el mismo epílogo.

 

No pudo cambiar la historia
De movida nomás, Newell’s tuvo el tercero en la cabeza de Figueroa pero increíblemente la pelota pasó por arriba del travesaño. Recién a los 4’ los rojiblancos avisaron con un cabezazo de Sánchez. Unión no podía tener la pelota, tampoco hacie pie en el medio y sufría mucho cuando lo atacaban por la izquierda. Ponce tuvo una clara a los 8’ de zurda y en la contra el Conejo Coniglio falló al conectar un centro que pudo llevar peligro para el arco de Ustari. Precisamente el arquero leproso se lesionó en su pie izquierdo a los 16’ aunque siguió jugando. La defensa del Tate dejaba muchos huecos y esta vez Nereo Fernández le tapó un mano a mano a Figueroa a los 18’. Ya con Soldano por Coniglio en cancha, los rojiblancos no podían hilvanar peligro.

El propio DT intentó proteger la zona media con el debut de Ellacópulos en reemplazo de Caballero. Los minutos pasaron pero esta vez la reacción visitante no se daba. Siempre dio la sensación que la formación de Gallego podía aumentar la diferencia. A los 34’, la gran figura de la cancha, Figueroa, hizo pasar de largo a los centrales y el palo derecho ayudó a Fernández. La vergüenza deportiva es algo que trae innato este plantel.

A pesar de verse superado por el rival, como pudo se adelantó, muchas veces sin claridad, pero buscando el arco adversario al menos para el descuento. Quedaría en el final un debut olvidable para Ellacópulos que vio la tarjeta roja a los 43’. Con la multitud ovacionando a Mateo se esfumó un partido que Unión diagramó de una manera pero desde el pitazo inicial no le encontró la vuelta. Independientemente de la pérdida del invicto y la ausencia de jugadores importantes, está claro que después de mucho tiempo el Tate se retira de una cancha siendo inferior a su adversario de turno.

Claudio Cáplan / ovacion@unosantafe.com.ar

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