Ovación
Lunes 31 de Agosto de 2015

US Open: el último Grand Slam del año se abre con grandes promesas

Prueban sonido en un Arthur Ashe semivacío; se oye el himno estadounidense mientras ajustan las cámaras de TV en todo el gigante de concreto. Arranca el US Open y todo se pone a punto.

Por los pasillos del Billie Jean King National Tennis Center se cruzan Roger Federer con barba de un puñado de días -dicen que rompió con la empresa de productos de afeitar que lo patrocinaba- y Andy Murray, el hombre que será padre el año próximo. 
Novak Djokovic anda haciendo bromas con un muñeco de Mickey Mouse y Victoria Azarenka parece sumida en su mundo, con grandes auriculares. La sala de encordadores es un hervidero; a los 20 empleados -uno de ellos, Luis Pianelli, argentino- les sale humo de las manos. Jimmy Connors asiste a la alicaída Eugenie Bouchard dentro de la cancha y con raqueta, pero vistiendo pantalón largo y zapatos negros. Hay propietarios de torneos, hay managers, hay empresarios, hay familiares de jugadores, hay enviados periodísticos de todos los rincones. El US Open que levantará el telón es el gran show del circuito. Tiene su proprio idioma, sus propias reglas. Hay bullicio, hay consumo, hay marketing, hay fuegos artificiales.
También hay grandes desafíos por delante, claro. El último Grand Slam atesora condimentos, estadísticas, perlitas. De ayer y hoy. Se cumplen 25 años del título de Gabriela Sabatini y del primer major de Pete Sampras. También 40 temporadas de jornadas nocturnas de tenis y una década desde que las canchas son azules. El estadio principal exhibe una novedad: una estructura de 6000 toneladas de acero que servirá de sostén para el techo retráctil que no llegaron a construir para este año y se inaugurará en 2016. Esa suerte de telaraña en lo alto del Arthur Ashe provoca que, sobre todo en las primeras horas de la mañana, se genere un efecto sombra-luz algo incómodo.

Los Fantásticos
Rafael Nadal, que por primera vez desde 2011 estará presente en los cuatro grandes del año, llega a la Gran Manzana con incertidumbre, sin pimienta. Desde 2005, cuando ganó su primer Roland Garros, nunca arribó a Flushing Meadows sin obtener un Grand Slam o un Masters 1000, como en la actualidad. El español, octavo favorito, deberá escalar el Kilimanjaro, porque ya en los octavos de final podría medirse con Milos Raonic y, en los cuartos de final, con Djokovic. El torneo será, precisamente, una prueba de fuego deportiva y psicológica para Nole, que hace pocos días, en la final de Cincinnati, cayó frente a un encendido y rejuvenecido Federer. Esa es, quizás, la final que la mayoría aspira a observar el 13 de septiembre; en el año, se enfrentaron cinco veces, con tres éxitos del serbio. El suizo, que desde que perdió con Juan Martín del Potro en 2009 no volvió a la final del US Open, buscará quebrar la racha negativa que acumula en los Grand Slam: no gana uno desde Wimbledon 2012.

Serena, la leyenda
El US Open agotó las entradas para la final femenina antes que para la masculina. No es un hecho usual, claro. El motivo es, según los organizadores, la posibilidad de que Serena Williams alcance el título y, por ende, completar el Grand Slam -los cuatro grandes en un mismo año-. Sería la primera en conseguirlo desde Steffi Graf en 1988; ese año, la alemana ganó además la medalla dorada en Seúl. La morena, dominante e impulsiva, posee 21 coronas de Gran Slam, pero una victoria en Flushing Meadows la igualaría con Graf y la dejaría a dos escalones de Margaret Court. "No siento la presión todavía, tal vez cuando avance el torneo sí", explicó la número 1. Se cree que la rumana Simona Halep, segunda favorita, será su amenaza. La estadounidense, sin empezar a jugar, se quitó de encima a una hipotética rival compleja de semifinales: la rusa Maria Sharapova, que se bajó del torneo por una lesión en la pierna derecha.

La lucha argentina
Leonardo Mayer, Federico Delbonis, Diego Schwartzman y Guido Pella (superó la qualy) serán los únicos argentinos en el cuadro individual, la mitad del año pasado y la cifra albiceleste más baja en el torneo desde 1983, cuando participaron Guillermo Vilas, José Luis Clerc, Ivanna Madruga y Emilse Raponi de Longo. Además, será la primera vez sin preclasificados de nuestro país, tanto en hombres como en mujeres, desde 1999. En dobles participarán Horacio Zeballos, Guillermo Durán y el propio Yacaré.

La nueva guardia
Los jóvenes vienen haciendo ruido en el tour desde hace tiempo. La osadía y el talento de los "nuevos" marcan tendencia. De hecho, en el US Open habrá diez jugadores menores de 20 años, algo que no sucedía desde 1990. No son sólo los australianos Nick Kyrgios y Thanasi Kokkinakis: también provocan expectativas el croata Borna Coric -rival de Nadal-, el local Frances Tiafoe y el alemán Alexander Zverev.

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