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Domingo 07 de Agosto de 2016

Varias naciones musulmanas vetaron el Pokémon Go por "satánico"

Religiosos sauditas, indios, malayos y tailandeses consideran que el juego virtual promueve "imágenes prohibidas".

El juego que mezcla la realidad virtual con la física, el Pokémon Go, ha tenido un éxito explosivo desde su lanzamiento, tal como lo vive la ciudad de Rosario por estos días. En muchos países aún espera su llegada, pero ya hay varios cuyas autoridades se han apurado en prohibirlo bloqueando la app del entretenimiento. En varias naciones musulmanas es considerado "satánico", o "nocivo para la salud", o que directamente atenta contra la seguridad nacional.

En China, el gobierno negó los permisos para el lanzamiento del juego en el país, una normativa que excluye a Hong Kong. Ni siquiera los más ingeniosos podrán disfrutar de la app. En caso de que consigan descargarla, les será imposible jugar porque todos los dispositivos móviles chinos tienen inhabilitado el servicio de geolocalización, herramienta imprescindible para seguir el juego. El remedo llegó de la mano de la compañía Shenzhen Tanyu Interactive Science Culture, que creó una copia, "Chengshi Jingling Go" (algo así como Monstruos en la ciudad Go". Hasta la fecha, encabeza el ranking de las aplicaciones más descargadas del gigante asiático.

El clero musulmán de Arabia Saudita es otro de los países que vetó a Pikachu. Los máximos representantes del islam en el país solo han tenido que renovar una fatua dictaminada en 2011 que ordenaba la prohibición de un juego de cartas relacionado con Pokémon. El Ministerio de Defensa ya había advertido de que la app podría constituir una amenaza para la seguridad nacional si era mal utilizado. Mientras, el clero lo veta por violar prohibiciones islámicas como las apuestas, utilizar símbolos masónicos o promover "imágenes prohibidas".

En la India, los muftíes también han declarado una fatua por considerar que Pokémon Go promociona a "satán" y que es "un peligro" para sus usuarios. Según señaló el clérigo que emitió el edicto, Mohammed Saleem Noori, la aplicación pone a los jugadores en peligro de sufrir "accidentes", ya que la utilizan ensimismados mientras caminan por la vía pública o las carreteras. Además, según Noori, "interfiere en la privacidad" de las personas. La app, no obstante, todavía no había sido lanzada en el país.

"Juego peligroso". Irán esgrimió "razones de seguridad" para prohibir al Pokémon. La fiscalía recomendó su veto después de que tanto las autoridades policiales afirmaran que se trataba de un "juego peligroso". Según señala la BBC, el gobierno iraní tenía la intención de negociar con Niantic (la empresa que creó el juego) para modificar algunos puntos, pero el encuentro nunca tuvo lugar.

En 2001 Irán también dictaminó una fatua con la que prohibió el juego de cartas Pokémon por emplear símbolos como estrellas de seis puntas y cruces.

El gobierno tailandés está completamente dividido por el juego de moda. Con motivo del lanzamiento de la app, el ministerio de Cultura ha expresado su preocupación por los riesgos para la salud que pueda suponer y por los posibles daños que podrían sufrir los monumentos históricos del país.

Puede que la supervivencia de Pokémon en Tailandia recaiga sobre el ministerio de Turismo, que hace unos días sugería que la aplicación se podría utilizar para la promoción de algunos sitios del país. Incluso el ministerio de Salud se mostró partidario de la app por su contribución al ejercicio físico, aunque alertó de que podría ser "adictivo".

Indonesia también prohibió jugar al Pokémon Go, pero solo a una parte de la población y en un punto concreto del país. La normativa afecta a cualquier funcionario relacionado con las fuerzas de seguridad. Durante el anuncio de la prohibición, el portavoz de la policía mostró su preocupación, alegando que "los agentes policiales pueden llegar a ser adictos". Además, en los alrededores del Palacio Presidencial también ha sido prohibido su uso por el personal de la policía y las Fuerzas Armadas mientras está en servicio, por considerar que constituye una amenaza para la seguridad.

En Malasia, un muftí se pronunció contra de la joya de Nintendo. El clérigo desaconseja a todos los musulmanes del país (el islam es la religión dominante) que jueguen a Pokémon para "evitar ser corrompidos". El viernes, un juez emitió un edicto legal que prohibía la app por "nociva" y "antiislámica", además de promover "la búsqueda de poder ilimitado" y "los juegos de azar".

Egipto no escapó a la ola de prohibiciones. Las autoridades islámicas vetaron el juego por "antiislámico". Uno de los líderes musulmanes, Abbas Shuman, comparó el juego con el alcohol, y dijo que los usuarios de Pokémon "parecen borrachos en las calles". La aplicación móvil aún no fue lanzada.

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