Colón
Sábado 15 de Octubre de 2016

Vélez dio vuelta el resultado y Colón se fue con las manos vacías

El Fortín consiguió un triunfo valioso por 2-1 ante el Sabalero, en Liniers. De esta manera el elenco rojinegro dejó su invicto y además sufrió sus primeros tantos en contra en el certamen

Todo lo bueno que había hecho Colón en defensa se desmoronó en apenas 45', en donde Vélez no solo lo dejó sin invicto, sino que también le marcó dos goles y le puso punto final a la racha que traía Jorge Broun de cinco encuentros con el arco en cero.
Colón jugó mal y perdió con justicia, pero lo preocupante es que no pudo aprovecharse de un rival que venía golpeado en lo anímico, producto de tres caídas en fila y que encima arrancó perdiendo por el golazo de Iván Torres. Pero ni esa circunstancia le posibilitó al Rojinegro tomar las riendas y doblegar a su rival. Siempre se mostró tibio, especulando y apostando porque no, a alguna contra jugando con el error de Vélez. Nunca tuvo un plan de juego y nuevamente se observaron demasiadas carencias de mitad de cancha hacia arriba.
Colón no tiene un futbolista que haga jugar al equipo, dado que Pablo Ledesma está en un nivel muy bajo y además no tiene las condiciones para hacerlo, ya que lejos está de asumir ese rol y, en consecuencia, se advierte un equipo discontinuo, largo, que deja demasiado asilados a sus puntas y que encima no tuvo la presencia de Ismael Blanco, quien con su experiencia a veces disimula ese aspecto.
La inexperiencia de Tomás Sandoval (17 años) y en su primer partido como titular, hizo que no pudiera aguantar el balón para pivotear de espaldas y descargar para ir al área como acostumbra a hacerlo Blanco. Pero lejos está de ser su responsabilidad la falta de potencia en ataque, dado que Ledesma no aportó nada, Silva no hizo pesar su velocidad y, a excepción de Torres, que se animó con un par de remates desde afuera del área, el resto no se comprometió para ganar posiciones en ataque.
La síntesis de eso fue la abulia de Colón para atacar y la falta de ideas para poner un jugador de cara al gol. Solo los avatares del fútbol podían explicar que, al cabo del primer tiempo, se fuera a los vestuarios en ventaja. Pero se sabe que a la larga si uno reincide en los errores tarde o temprano lo terminará pagando caro.
Eso le sucedió a Colón en el complemento, donde fue superado por un pobre Vélez que, desde las ganas y el amor propio, lo terminó dando vuelta. Encima habrá que decir que así como Paolo Montero tiene muchos méritos para este presente, también es cierto que se equivocó en todo. Hizo mal los cambios, todos para preservar el empate, y nunca modificó la postura timorata de jugar a ver qué hacía el rival.
Así fue el gol de Iván Torres a los 46 minutos del primer tiempo:
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Terminó el partido con cinco defensores (Olivera, Conti, Ortiz, Ceballos e Iberbia) sumado a dos volantes centrales (Poblete y Oviedo), dos mediocampistas más adelantados (Bernardi y Ledesma) y un delantero por afuera como Silva. Sacó a Sandoval para meter a Bernardi y quitó de la cancha a Torres, que venía de meter un golazo para ubicar a un lateral como Iberbia. Y posteriormente cambió peón por peón suplantando a Bastía por Oviedo. Nunca intentó algo diferente y lo terminó pagó caro. De todos modos, casi lo empata en una contra que definió Poblete, pero que tapó de muy buena manera Fabián Assmann. Hubiese sido demasiado premio para un equipo que pecó de conformista y se quedó con las manos vacías. Porque está claro que si Colón se hubiese animado más, la cosa habría sido diferente dado que ni por asomo Vélez es un elenco confiable.
Es obvio que el crédito para el equipo está abierto y que la cosecha de puntos es interesante, pero sería un error circunscribirse solo a las matemáticas, ya que así como hoy te sonríen mañana te pueden condenar. Hasta aquí Colón tenía más puntos de los que merecía, incluso reconocido por su propio DT. De todos modos, de ninguna manera es para hacer un drama o rasgarse las vestiduras por este paso en falso. Pero es una señal de alerta para corregir a tiempo.
Se jugaron seis fechas y de mitad de cancha hacia atrás Colón tiene un plan, ahora cuando se trata de jugar y tener el balón anda sin GPS y termina equivocando el rumbo. Este plantel sufre la falta de un estratega que pueda conducir y dar el último pase. Colón es un equipo vertical que no tiene pausa y siempre termina apurado para pisar el área. Cuesta encontrar un jugador mano a mano con el arquero rival, a excepción del debut ante Aldosivi y el primer gol de Blanco. Pero se hace referencia a una chance en seis partidos. Así las cosas, si se analiza la concepción de los goles rojinegros, se destaca el primero de Blanco en Mar del Plata, el segundo por intermedio de Diegos Lagos aprovechando una contra. Frente a Talleres, el Sungui, de penal (que fue mal sancionado). Con Defensa un cabezazo de Olivera luego de un córner y un tiro desde afuera del área de Torres. Muy poca elaboración y mucha impronta individual.
Esta caída le servirá a Montero para saber los errores que cometieron y sacar conclusiones de cara a lo que viene. Nadie puede criticar el orden defensivo y que, por otra parte, le dio buenos réditos, pero a veces con eso no alcanza y hay que tener a mano un plan B. Por ahora Montero lo busca, pero no lo encuentra, pero es obvio que debe meter mano en el equipo.
Para eso primero debe construir un mediocampo equilibrado, a través de la tenencia del balón con jugadores que se muestren a tocar y rotar posiciones para no ser tan previsibles. Sin una mitad de cancha confiable, difícilmente el equipo funcione; los equipos sin mediocampo están condenados a depender de las áreas cuando atacan y defienden, pero en esa apuesta a veces ganás, como en las primeras fechas, y en otras perdés como este sábado. Lo aconsejable sería encontrar un punto medio para que el equipo no se analice en dos mitades como ocurrió hasta ahora. Ese es el principal desafío que afronta Montero y su plantel.



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