Ovación
Domingo 12 de Junio de 2016

Vignatti arrasó en las urnas, pero no pudo festejar el triunfo por agresiones

Luego de 12 años, José Néstor Vignatti vuelve a ser el presidente de Colón. Su lista Tradición Sabalera obtuvo el 48 por ciento de los votos Mientras se desarrollaba el escrutinio, un grupo de personas atacaron al ganador de los comicios en el playón del club. Se tuvo que ir en patrullero.

No hay con qué darle. Cada vez que José Vignatti participa de una elección ya se sabe el resultado e incluso cuando no lo hace pero emite opinión también es así. La primera vez que fue elegido por los socios rojinegros fue en diciembre de 1992 y a partir de allí condujo al club por espacio de 12 años, en donde no hubo oposición a excepción de una elección en la que le ganó de manera aplastante a su adversario Alberto Candioti en junio de 2002.
En junio de 2004 dejó la presidencia y eligió como su sucesor a Horacio Darrás, quien manejó las riendas del club hasta junio de 2006 cuando ganó Germán Lerche. Ya Vignatti estaba alejado de la vida política pero su palabra seguía teniendo una enorme trascendencia en el socio e hincha. Después de más de una década en el poder sintió el desgaste y prefirió volcarse a su vida particular cerca de sus afectos y obviamente a sus empresas.
 
En varias oportunidades manifestó que no volvería a ser candidato de Colón ya que había cumplido una etapa, por cierto muy exitosa, debido a que en su ciclo al frente del club, Colón obtuvo un subcampeonato y por primera vez jugó copas internacionales. Primero la Conmebol, luego la Libertadores y por último la Sudamericana. Pero además en esos años se recuerda un historial muy favorable para Colón en los Clásicos, dado que Vignatti como presidente apenas perdió un partido en los 12 años como máximo dirigente y ganó nada menos que ocho. Y eso es algo que el hincha le agradeció de manera permanente.
Bajo su presidencia se remodeló el estadio reinaugurado en 2001 y además se compró los terrenos en los que hoy se erige el predio rojinegro. Más allá de otros aspectos negativos, como por ejemplo la deuda abultada que dejó con la AFIP. No obstante, a la hora de hacer un balance general fueron más las cuestiones positivas que las negativas. Sino, no se entiende semejante respaldo aún cuando él también fue responsable y lo asumió de manera pública de la debacle institucional que se precipitó en los últimos meses con la renuncia de todos los directivos.
 
Pero aquella implosión que tuvo la Comisión Directiva puertas adentros lo dejo indemne y las esquirlas no lo rozaron. Ese es el principal  motivo por el cual el aluvión de votos que recibió  lo puso en el pedestal de invencible. Además Vignatti en diciembre del año pasado permitió que ganara Marcelo Ferraro, alguien desconocido para la gran mayoría de los hinchas y asociados. Con solo ser designado por Vignatti le bastó para conseguir un triunfo amplio, aunque de ninguna manera tan contundente como el que se reflejó este domingo.
Vignatti vuelve después de 12 años y sabe que a partir de ahora toda la responsabilidad pasa exclusivamente por él. No habrá excusas ni justificaciones que lo salven de la hoguera en caso de hacer mal las cosas o en su defecto que lo eleven al Olimpo en su categoría de intocable si termina acertando en sus decisiones. Lo acompañarán aquellos que siempre estuvieron a su lado como José Alonso, Patricio Fleming y Darrás, entre otros. Está claro que se jugará parte de su prestigio y popularidad pero decidió arriesgar y apostar a ganador. El tiempo sabrá si fue un error o un acierto su retorno, desde ahora Vignatti y sus circunstancias tienen la palabra.

Por Mariano Cassanello - mariano.cassanello@uno.com.ar / De la Redacción de Ovación UNO Santa Fe

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