Martes 12 de Junio de 2012
En la mañana fría de Villa Domínico, la decisión de Gabriel Milito dejó helado a todos los presentes y más a los hinchas de Independiente. En conferencia de prensa, el capitán anunció que deja de jugar al fútbol. El zaguero, de 31 años, está afectado por una pubialgia y hará lo posible para jugar los últimos dos partidos del Clausura, ante San Lorenzo, en Avellaneda, y contra Tigre, en Victoria.
"No me siento ni física, ni mentalmente como me gustaría. Siento que voy forzado al día a día y llegué a la conclusión de ponerle punto final a mi carrera deportiva. Hace unas semanas lo venía pensando, no es fácil tomar una decisión así, más cuando uno ama lo que hace, pero creo que es lo mejor. Vengo arrastrando problemas físicos desde hace años y hasta acá llegué", destacó el defensor.
Luego, agregó: "Mis compañeros respetaron mi decisión. Esto va de manera independiente a los resultados deportivos, que durante este año fueron irregulares, como mi rendimiento... hubiese hecho lo mismo si ganábamos. Siento que no le puedo dar lo mejor de mi al club".
Por último, hizo su agredecimiento al club: "Más allá de esto que es triste, para mi es un orgullo y una felicidad haber empezado mi carrera en Independiente y retirarme también en este club. Le estoy agradecido a los dirigentes por esta oportunidad que me dieron y a los hinchas por todo el apoyo de siempre".
Milito, surgido del semillero Rojo, regresó al club el año pasado, tras una larga campaña en Europa, donde se destacó en Zaragoza y Barcelona. En su carrera disputó 446 partidos y ganó 14 títulos -uno en Independiente, Apertura 2002- y formó parte del plantel argentino en el Mundial de Alemania 2006.