Miércoles 24 de Diciembre de 2014
Todos tomamos con naturalidad que en Navidad los arbolitos se llenen de regalos, pero ¿alguien se puso a pensar cómo ocurre? ¿Cómo logra el querido Papá Noel entregar los obsequios en tan sólo una noche? Aquí te damos cuatro posibles respuestas.
Según datos de Unicef, hay más de 2.200 millones de chicos alrededor del planeta tierra. Para poder entregar los regalos a cada uno de ellos, Noel debería poder viajar a la velocidad de la luz.
A 300.000 kilómetros por segundo, podría dar la vuelta al mundo siete veces en un segundo. Viajando a esta velocidad Santa Claus estaría aplastado contra el asiento del trineo, por eso no creemos que esa la respuesta correcta. Mejor pasemos a la segunda opción.
Como se dijo anteriormente, hay más de 2 millones de niños en el planeta Tierra, eso nos da alrededor de 660 millones de hogares, si tomamos el promedio mundial de 3 chicos por casa.
El Servicio Postal de Estados Unidos informó que el 40% de la correspondencia mundial va dirigida a Papa Noel, y se realizan alrededor de 158.000 millones de envíos cada año, un promedio de 434 millones artículos al día.
Entonces, existe la posibilidad de que Papá Noel cuente con más de 600 mil empleados para hacer el trabajo. Pero aunque sus ayudantes puedan ayudar con la logística, sólo hay un gordo de Navidad. No parece ser la opción indicada. Sigamos con las hipótesis.
La tercer alternativa es la física, más precisamente los agujeros espacio – temporales. Para entender cómo funcionan, imaginate que dibujás tu casa en el lado izquierdo de una hoja, y la de tu amigo en el lado derecho.
Un agujero espacio – temporal sería como doblar el papel por la mitad, dejando a las casas enfrentadas. ¿Les parece imposible que Papá Noel implemente ésta opción? Prosigamos.
La última teoría está respaldada por Larry Silverberg, profesor de ingeniería mecánica y aeroespacial de la Universidad de Carolina del Norte, quien sostiene que Noel podría ser capaz de manipular el tiempo y el espacio.
¿Cómo es esto? Papá Noel crearía una nube de relatividad en la que el espacio, el tiempo y la luz se perciben de una manera completamente diferente a como se perciben fuera de la misma.
Aquellos fuera de esa nube sólo verían un momento fugaz. Y seis meses dentro de ella es apenas un abrir y cerrar de ojos para nosotros. Es por ello que Noel tendría literalmente todo el tiempo del mundo.