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¿Hasta cuándo se puede ser madre?

El congelamiento de óvulos permite extender la edad reproductiva de las mujeres. Cuándo es el mejor momento para realizar este procedimiento.

Jueves 06 de Noviembre de 2014

Muchas mujeres eligen retrasar la maternidad. Algunas por cuestiones sociales, económicas, de estabilidad o bien por sus carreras profesionales, mientras que algunas quieren disfrutar más tiempo a solas con sus parejas. Otras simplemente sienten que todavía no han encontrado a la persona adecuada con quien formar una familia. Ser madres para estas mujeres que en general han pasado los 40 quedar embarazadas espontáneamente podría resultar complicado. Es por eso que algunas prefieren no arriesgarse a la imposibilidad de quedar embarazadas.

El cuerpo femenino se comporta como un reloj de arena: la posibilidad de quedar embarazadas disminuye con la edad. La edad reproductiva óptima de la mujer es entre los 19 y 35 años… ¿qué sucede entonces con aquellas mujeres que eligen retrasar su maternidad? ¿Existe algún modo de desafiar a la naturaleza?

Mediante los avances de la reproducción asistida es viable tener un hijo a cualquier edad con las mismas posibilidades de embarazo y riesgos asociados a una edad mucho más temprana, como por ejemplo 35 años. De esta forma se puede postergar la maternidad sin las complicaciones que esto conlleva.

Una mujer saludable de más de 35 años que tiene sexo en días fértiles sin protección durante un año, tiene una probabilidad de apenas el 10% de quedar embarazada y, a partir de los 38, un 5% de posibilidades.

La técnica de reproducción asistida que permite este milagro es la vitrificación de ovocitos y consiste en congelar los óvulos manteniendo las condiciones intactas y años más tarde, cuando deseen ser madres, utilizarlos en tratamientos de fertilidad. Gracias a este proceso es posible “detener el tiempo en los óvulos”, de forma que independientemente de la edad de la mujer, sus óvulos se mantienen en las mismas condiciones del momento en que los congeló. Esta técnica permite a la mujer no ser esclava de la edad ni de las condiciones familiares, laborales o económicas. Los óvulos vitrificados no tienen el riesgo de envejecer.

No existe una edad límite para preservar, pero lo idóneo es cuando la mujer tiene una buena fertilidad, generalmente los 30 – 35 años es un buen momento para preservar los óvulos.

Más exitosa aún resulta la vitrificación de embriones, mediante la cual óvulos ya fecundados por un espermatozoide y en diferentes fases de división se congelan, ofreciendo una mayor efectividad al lograse mejor supervivencia de los embriones y una mejor tasa de implantación, lo que se traduce en mejores tasas de embarazo.

Teniendo en cuenta que el potencial reproductivo de la mujer disminuye con la edad, esta técnica supone un gran avance. Una vez más la ciencia desafía exitosamente al reloj biológico permitiendo adaptar la naturaleza femenina a los tiempos y elecciones de cada mujer.

(*) Nicolás Neuspiller es médico especialista en ginecología, obstetricia y medicina reproductiva. Desde 1989 dirige Fecunditas Instituto de Medicina Reproductiva y Genética.

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