Lunes 20 de Octubre de 2014
Si nosotras sufrimos por la celulitis y probamos distintos métodos para eliminarla, los hombres le temen a la calvicie. Por eso cada vez son más quienes se animan al implante capilar. No solo famosos como Brendan Fraser, John Travolta, Mel Gibson y Jude Law recurrieron a métodos para recuperar su cabellera, sino también hombres que no son estrellas de Hollywood.
El implante capilar es la cirugía estética más frecuente en los hombres en Argentina. Más que la nariz, los rollitos o las arrugas, la calvicie es la mayor preocupación masculina. Los hombres que se realizan estas intervenciones tienen entre 18 y 80 años de edad, pero predomina el grupo etario de 35 a 55 años. La falta de cabello afecta su autoestima, con esto las relaciones interpersonales se ven alteradas.
El Dr. Luis Palmarino, médico cirujano especialista en cirugía plástica y microtransplante capilar, lleva más de una década realizando estos procedimientos y tiene su clínica en Buenos Aires explica por qué y cómo se recurre a ellos con tanta frecuencia. “Los pacientes varones que asisten a mi consultorio son de edades muy variadas, ya que la alopecia afecta a veces a chicos muy jóvenes. Todos, de la edad que fuere, muestran a través de su rostro, de la postura, de las preguntas que me realizan y de su monólogo un disconformismo con su figura", dice.
Perder el pelo no es un problema superficial, ya que como explica Palmarino, "su autoestima se ve seriamente afectada. Estos hombres manifiestan alteración en las relaciones interpersonales, disminución del rendimiento laboral y lo más importante: distintos grados de disfunciones sexuales y problemas con su pareja, aquellos que la tienen. La mujer hoy en día cuida mucho su figura y a estos hombres, la idea de parecer mucho mayores que su pareja por la calvicie, les provoca inseguridad".
Y agrega: "Los que están solos a menudo me cuentan que tienen cierta dificultad de conseguir pareja, pues toman a la calvicie como determinante a la hora de la conquista amorosa, piensan que las mujeres solo ven en él lo que sienten como su defecto más notorio. Entran así en un círculo vicioso negativo que se profundiza día a día. Puede instalarse un complejo de inferioridad que repercute en todos los niveles; tener pelo o en todo caso recuperarlo significa para muchos un cambio clave en sus vidas, que asocian con éxito laboral, sexual y social. Un gran porcentaje de mis pacientes son hombres separados, que están rehaciendo su vida, generalmente con una mujer más joven.”
Todos buscan recuperar juventud y buena apariencia, pero con naturalidad. “El objetivo es que aquella persona que no conoce al paciente trasplantado y lo ve por primera vez no vea nada extraño en él, como que su cabello estuvo siempre acorde a la edad”, explica el cirujano. Antes, existían métodos cuyos resultados eran bastante artificiales y están en desuso; hoy en día se cuenta con procedimientos que dan un resultado estético totalmente natural.
Cómo son las microcirugías
“Lo más avanzado en estas intervenciones es el microimplante capilar o microtransplante folicular suave, que consiste en trasplantar unidades foliculares de la zona donante genéticamente apta -codificada en su ADN para que estos cabellos perduren para siempre- y trasplantarlos en áreas alopécicas o desprovistas parcialmente de pelos, donde se hace un implante, folículo por folículo.”
Para esta cirugía hay dos técnicas. “La FUSS – explica el especialista - es la más usada mundialmente, que permite trasplantar hasta 4500 unidades foliculares en 6 horas (con esta cantidad de cabello se logra una cabellera abundante partiendo de una calvicie frontal casi completa). Consiste en extraer una tira de piel del cuero cabelludo de la nuca, luego dividir una a una las unidades foliculares bajo visión directa con microscopio y lupa, y el trasplante de esas unidades en el área receptora (alopécica), donde previamente se realizaron microperforaciones de 1 a 5 mm con agujas especiales lo más juntas posible, otorgando así una muy buena densidad al conjunto de cabellos. A través de nuestro método exclusivo "double suture" la cicatriz es imperceptible.”
Otra técnica llamada FUE utiliza un elemento denominado implanter, con el que se extraen directamente las unidades foliculares de la nuca. “La desventaja es que previamente hay que rapar al paciente, y otras es que hay mayor cantidad de foliculos dañados, ya que no se ve la raíz del folículo; la ventaja es que no deja cicatriz”.
Una cirugía de microimplante capilar es ambulatoria, con anestesia local y lleva un promedio de 5 a 6 horas, de acuerdo con la cantidad de unidades foliculares que requiera el paciente. En los casos de calvicie más avanzada se hace más de una cirugía, con 6 meses de intervalo.
El paciente operado puede retomar sus actividades a las 48 horas una vez hecha la cirugía y los resultados se ven en forma gradual. “A los 6 meses -explica el Dr. Palmarino - se ve el 70% del resultado final y al año el resultado definitivo, con el grosor normal de los cabellos. Al ser el cambio gradual, otorga naturalidad a la evolución”. El cabello implantado no requiere ningún tipo de mantenimiento posterior, es definitivo y crece a una velocidad de 1,2 cm por mes.