Stephanie Ray publicó la historia en las redes sociales. La imagen provocó una verdadera conmoción. Primero, impactó en su Irlanda natal y muy rápido se viralizó en todo el mundo.

Blake, su novio, fue a nadar con tres amigos a una playa en Gales, el martes de la semana pasada. Una ola los arrastró y los tiró contra una roca. Lo rescataron inconsciente y lo llevaron al hospital donde luchó por sobrevivir. Este lunes, los familiares recibieron la peor noticia. Los daños cerebrales sufridos eran irreparables.

Stephanie, pidió estar con su novio unos minutos más a solas. Se acostó a su lado, le tomó el brazo y se quedó dormida por un largo rato. Finalmente, lo desconectaron. "Hoy ha sido el día más difícil para mí y será un día que nunca podré olvidar", escribió en Facebook.

En el mensaje, explicó que el joven murió sin dolor, y rodeado de sus seres queridos. "Nos dijeron que Blake nunca se recuperaría y que su cerebro estaba dañado y tuvimos que tomar la difícil decisión de apagar su máquina y dejarlo ir".