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Jueves 19 de Julio de 2018

No usó champú por ocho meses y mirá cómo le quedó el pelo

El testimonio de la bloguera Virginia Tapp tras no usar productos con químicos en el pelo.

Virginia Tapp es una bloguera que defiende el método "No Poo" ("No basura", por sus términos en inglés). Los seguidores de este sistema rechazan el champú y para lavar su pelo utilizan únicamente productos naturales, principalmente agua, o bien otras sustancias como bicarbonato, vinagre, miel o aceites esenciales.


Los defensores de esta modalidad de lavado sostienen que los productos que contienen químicos en sus fórmulas contaminan el medio ambiente y perjudican la salud capilar y, en cambio, alejándose de ellos se consigue un pelo más sano y un modo de vida más sostenible.

Para mostrar las virtudes de este método, Tapp decidió no usar champú por ocho meses y luego explicó cómo lo vivió. "Quería usar menos cosas nocivas en mi cuerpo y dejar de echarlas por el desagüe. Lo cierto es que no lo he extrañado y es una cosa menos que tengo que hacer en mi día", sostuvo.


Para la bloguera, la principal razón por la que la gente no se anima a aplicar este método es por el posible olor que se produciría el no usar los productos con químicos. "Las personas sentimos un miedo irracional hacia el olor. Pasamos nuestras vidas tratando de enmascararlos, tratando de evitar el aroma de los seres vivos y tememos ser rechazados por oler como un humano. En segundo lugar, estamos obsesionados con nuestra apariencia", indicó en su perfil de Instagram.


Según relató, para ella no supuso ningún problema prescindir de los productos que se usan en la actualidad y que solo limpió su pelo cuando se le acumulaba grasa en las raíces. "Me restregué por el cuero cabelludo una cucharada sopera de bicarbonato disuelta en una taza de agua tibia y la grasa desapareció", precisó. Tras lo cual, se ponía una mascarilla a base de banana y huevo crudo para restablecer los aceites naturales del pelo.


Finalmente, aseguró que con el "No Poo" tiene "menos nudos, el pelo no es graso o seco y no huele a champú, pero tampoco a leche agria. Simplemente huele a pelo".

Su testimonio tomó repercusión a nivel mundial, especialmente en Europa, y grabó un video que compartió en sus redes sociales. "Mi historia se fue de control. (...) Creo que mi punto se perdió entre todo lo demás, que es acerca de reducir la cantidad de productos que usamos en nuestros cuerpos y el número de contaminantes que se usan en el hogar", sostuvo.
¿Qué dicen los expertos?
No obstante, la Academia Española De Dermatologia y Venereologia (AEDV) en noviembre de 2013 ya advertía que este método "aumenta el riesgo de infecciones en el cuero cabelludo". "El champú es un elemento fundamental en nuestra higiene diaria, así como el arma principal para el dermatólogo en el tratamiento de toda patología que afecte al cuero cabelludo", sentenció .

"El champú elimina la grasa producida por las glándulas sebáceas, donde quedan atrapadas las células muertas del cuero cabelludo, la suciedad, o las sustancias que nos apliquemos en él, como lacas, gominas, etc. Esta grasa o sebo debe eliminarse periódicamente por razones que van más allá de lo meramente estético, ya que supone una importante fuente de microorganismos que pueden favorecer las infecciones", aseguró la entidad.


La AEDV precisó que si bien es correcto que un lavado excesivo puede aumentar la producción de sebo, no limpiar el pelo puede tener el mismo resultado. "La cantidad de grasa que produce cada persona está determinada hormonalmente y no exclusivamente por la cantidad de veces que nos lavemos el pelo. Es por ello que al seguir este método, muchas personas no logran controlar la grasa sólo con agua y recurren al bicarbonato para eliminarla, pero el pelo no entiende de métodos: si abusamos del bicarbonato conseguiremos el mismo efecto que con el exceso de champú".

Asimismo, puntualizaron que el bicarbonato tiene un pH más alcalino que el del cuero cabelludo, lo que puede producir irritación, y su uso continuado puede decolorar el cabello.


Existen sustancias contenidas en algunos champús que pueden irritar el cuero cabelludo e incluso producir alergia, como son el alcohol, algunos conservantes o las fragancias. Ante eso, la entidad aconsejó: "El champú más recomendable para un cuero cabelludo sano es un champú suave, los llamados neutros, que no contenga las sustancias arriba mencionadas. Si tenemos alguna patología del cuero cabelludo, como dermatitis seborreica o psoriasis, se recomienda combinar el uso de los champús de tratamiento con otros neutros, para evitar irritar excesivamente la piel".