Se llama Antony el primer perro clonado del país
Su antecesor murió de viejo este año y sus dueños, una familia porteña, recibirán otra mascota idéntica luego de pagar entre U$S60.000 y U$S100.000 a una empresa coreana.

Martes 13 de Diciembre de 2016

Una familia porteña se convirtió en la primera en la Argentina y América Latina en clonar una mascota y obtener una copia del perro mestizo de la casa, muerto a principios de este año de vejez.

Con un tratamiento realizado por una firma local que se especializa en la reproducción asistida y representa a una empresa coreana dedicada a la clonación, se logró una copia exacta del perro Antony.

El procedimiento, que tiene un costo de entre U$S60 mil y U$S100 mil, se llevó a cabo en 9 meses y se llevó a cabo a través de dos perras, una donante de óvulo y otra de útero.

La clonación fue realizada por la firma argentina Biocan, que representa a la coreana Sooam Biotech Research Foundation, una de las pocas en el mundo que lograron la clonación de perros, a pedido de la familia porteña, que prefirió mantener su identidad en reserva.

Así lo hicieron

El proceso consiste en la extracción del núcleo de una célula somática (no sexual), la cual es transferida a un óvulo de una perra al que se le suprime su material genético con el fin de obtener un embrión, que a su vez es transferido a otra hembra para que lo geste en el tiempo habitual.

Según el director de Biocan, Daniel Jacoby, en primer lugar el tejido epitelial que se le extrae al animal vivo o fallecido hasta un lapso de 72 horas, que es lo recomendable, se lleva el material "al laboratorio de la Facultad de Agronomía para que se realice la reproducción celular".

"Una vez que las células están formadas se depositan en tubos con nitrógeno líquido, se las envía a Corea del Sur, donde se eligen las mejores células para iniciar el proceso de clonación. En total obtenemos 24 muestras; 18 las enviamos y las 6 restantes las colocamos en un banco de células por cualquier inconveniente", explicó en declaraciones a la prensa porteña.

"En Corea del Sur se eligen las células más aptas. Y se cuenta con la ayuda de dos perras: una dona el óvulo al que se le extrae el núcleo para introducir el del animal a clonar, que es el portador de la carga genética. Ese óvulo va a otra perra que es útero donante, en donde se va a desarrollar el embrión", añadió.

Jacoby sostuvo que "el ciclo en su totalidad comprende unos 9 meses. Durante ese lapso brindamos contención a los clientes sobre los pasos que se cumplen. Les mandamos la ecografía, fotos del embrión y de su nacimiento para calmar la ansiedad". El clon del perro Antony nació el 16 de julio último y llegará en las próximas horas al país.

Un negocio de mucho futuro

A Daniel Jacoby, la clonación de animales le interesó desde que se cruzó en su camino con algún artículo periodístico o académico. Sin embargo, fue algo más de un año atrás que decidió tomar contacto directo con él, y tras recibir la consulta de una persona que quería clonar a su perro, fundó Biocan: la primera empresa argentina que promete realizar la clonación de un can, muerto o vivo, en alrededor de 90 días, un servicio al que se puede acceder por la suma de hasta U$S100 mil.

"Comencé a investigar lo relacionado al tema clonación y me di cuenta de que era el futuro. Me reuní con un grupo de amigos biólogos y veterinarios y decidimos hacer algo juntos", afirmó Jacoby.

Pero fue cerca de abril del 2015 cuando Daniel Salamone, el hombre detrás del Laboratorio de Biotecnología Animal de la Facultad de Agronomía de la UBA, se acercó a él con la inquietud que funcionaría como semilla de su emprendimiento: un conocido del biotecnólogo quería clonar a su can.

A partir de allí, Jacoby se puso en contacto con Sooam Biotech, el laboratorio surcoreano a cargo de Woo-Suk Hwang, creador del método de clonación canina que utiliza Biocan. Según el fundador del laboratorio argentino, su par oriental es el único en el mundo que se dedica, desde 2006, a hacer este tipo de procesos.

Tras comunicarse con Woo-Suk Hwang y viajar a Corea del Sur descubrió que "es muy fácil clonar a un caballo, una vaca o una oveja, pero con los canes uno se enfrenta a un alto grado de fracaso, ya que hay un riesgo celular muy grande".

-Snuppy. El 24 de abril, Snuppy se convirtió en el primer perro clonado del mundo.

-El clon de afgano fue realizado por Woo Suk Hwang y su equipo de científicos en la Universidad Nacional de Seúl (SNU) en Corea del Sur. El nombre "Snuppy" es una combinación de "SNU" y de "puppy" (perrito). Nació por cesárea y pesó 530 gramos al nacer.