Esta mujer francesa de 35 años disfruta de andar a caballo, tiene un gato en su casa y contacto con ganado, y no registra viajes al extranjero. Pero un día comenzó a sentir cierta debilidad, una especie de shocks eléctricos en sus piernas, caídas a repetición y dificultad para montar. Decidió asistir a la guardia de un hospital en Dijon, donde descubrió que todos sus inconvenientes se debían a la presencia de gusanos en su columna.

De acuerdo a lo informado en el New England Journal of Medicine, los doctores encontraron tenias (gusanos parásitos que pueden medir desde pocos milímetros hasta varios metros). Sin embargo, llegaron a esta conclusión luego de operarla.

Al realizarle una resonancia magnética detectaron una lesión en la novena vertebra torácica, en la mitad de su espalda. Para tratarla, decidieron intervenirla quirúrgicamente. Los exámenes posteriores revelaron que el problema era causado por una infección producto de la tenia del perro, también conocida como gusano de la hidátide.

Este parásito suele estar presente en perros, así como también en algunos animales de granja. El ser humano se considera un huésped "accidental", ya que no está involucrado en la transmisión de la enfermedad. Para portarlo, necesita ingerir alimentos o bebidas contaminados con el excremento de perros infectados.

La presencia de estos gusanos puede provocar hidatidosis, una infección que suele presentarse en el hígado, los pulmones, huesos y en el sistema nervioso central.

Afortunadamente, según lo informado, la mujer fue operada con éxito, tratada con medicación antiparasitaria y, nueve meses después no presentaba ningún síntoma, consecuencia o daño colateral.