Todo comenzó cuando el individuo se encontraba teniendo sexo con su mujer, bajo los efectos de la droga llamada GHB, que produce sensaciones estimulantes y placenteros.

Entonces, decidieron cocinar 15 huevos y luego de pelarlos, el hombre, se los metió uno por uno en el ano.

Un hombre terminó internado tras meterse 15 huevos en el recto.

Sin embargo, debió ser internado de urgencia, en un hospital de la zona, por una perforación y desgarro en el colon, con grandes cantidades de fluidos en el abdomen.

Según contó uno de los médicos que operó al paciente: "Después de la operación, el paciente fue monitoreado en cuidados intensivos durante un corto tiempo. Después de varios días, pudo abandonar el hospital en buenas condiciones".