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Viernes 15 de Diciembre de 2017

Video: tristeza e indignación por la muerte de un caballo en una fiesta de doma

En 2003 el caballo El Temblor, propiedad de Oscar Aldaz, vecino de Madariaga, fue entrenado especialmente para jineteadas. Y comenzó a competir en todo el país.

Era un animal muy llamativo con dos pelajes: overo y tobiano. Pero el detalle que llamaba la atención eran sus ojos claros.

En los primeros días de diciembre el equino murió de un infarto a los pocos segundos de ser montado en un campo de jineteadas de Sarmiento, Chubut.

En las imágenes posteriores se observa que los presentes intentan hacerle RCP, pero el caballo no responde.

"El Temblor era muy manso. Nunca tuvo problemas para subir al tráiler, ni tampoco pegó una patada o algo de eso. Insisto, de abajo era muy manso. Y de arriba se hacía respetar, claro. La gente lo amaba. Y en mi caso, además, siempre le admiré el aguante. Porque los reservados no duran mucho años. Y 'El Temblor' se aguantó todos los jinetes de primer nivel", lo recuerda Aldaz en una entrevista con El Mensajero de la Costa.

El Temblor recorrió un total de 224.000 kilómetros, visitó 17 provincias argentinas y fue montado en 164 oportunidades.

"El Temblor vivió 26 años. ¡Miren cuánto tiempo por ser un reservado! Los reservados sólo trabajan un puñado de segundos. Y capaz que una o dos veces al mes. O algunos cada tres meses. Consumen comida y vitamina de lo mejor, estando en un galpón o un potrero exclusivo. La vida de El Temblor era linda. A él le gustaba todo eso. Y juntos llegamos a hacer un complemento: él corcoveaba y yo lo manejaba. Él alargó su vida y yo recorrí casi todo el país junto a un caballo de jineteada, que es lo que más me gusta", agregó Aldaz, nombrado embajador de Madariaga por su caballo.

Caballo1

Caballo2