Policiales
Domingo 05 de Agosto de 2018

Acribillaron de cinco tiros a un hombre que fue testigo en el juicio a Los Monos

Dos sujetos pasaron anoche frente a la casa de Diego Romero y le dispararon cinco tiros en el pecho. Tenía 37 años. En el lugar encontraron siete vainas 9 milímetros

Un hombre de 37 años fue acribillado a balazos anoche en las puertas de una vivienda de Barra al 2300, en Rosario. La víctima se llamaba Diego Romero y fue uno de los testigos en el juicio a Los Monos.

Según dichos de familiares, la víctima se encontraba en la puerta de su domicilio cuando pasaron dos personas en moto, quienes sin mediar palabras, efectuaron detonaciones hiriéndolo. En el lugar se hallaron siete vainas servidas calibre 9 milímetros.

El hecho se registró cerca de las 22.20 y fue la madre de la víctima quien informó al 911 que su hijo estaba herido en la vía pública. Fue atendido por médicos del Sies, quienes lo trasladaron en ambulancia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde finalmente falleció. El cuerpo de Romero tenía cinco impactos de bala en el tórax. Un testigo del hecho aportó datos sobre el momento del ataque, aunque dijo desconocer la identidad de los autores. Interviene en el caso el fiscal de la Unidad de Homicidios Luis Schiappa Pietra.

Antecedentes
Fuentes de la investigación confirmaron que Romero registraba antecedentes por hechos de robo calificado, privación ilegítima de la libertad, resistencia a la autoridad y portación de arma de guerra, entre otros.

Testigo
La víctima fue testigo en el juicio llevado a cabo contra la banda de Los Monos. El 11 de junio de 2013, Diego Germán Romero declaró en el juzgado de Instrucción 4, a cargo de Juan Carlos Vienna. Dijo que se había enterado de la investigación contra la banda del barrio Las Flores y que quería aportar información "para que se termine el flagelo de la droga, porque se están muriendo pibes". También se declaró a sí mismo adicto desde los tres años, y dijo conocer a la familia Cantero porque había estado detenido con sus hermanos en la cárcel de Coronda y porque él había residido en Las Flores en 2001.

En la misma declaración, Romero habló de una propuesta laboral que había recibido por parte de Mariano Salomón, "Monchi" Cantero y su hermanastro "Guille" Cantero. Era para atender un búnker de Lima y 27 de Febrero doce horas al día por 500 pesos y drogas como jornal. En la misma declaración mencionó que los Cantero asesinaron a su amigo Antonio Domínguez, que trabajaba en un búnker regenteado por "La gorda" Carmen, a quien apretaron para que dejara de vender y, como ella se negó, mataron a Domínguez, que era como su hijo.

Sin embargo, en febrero pasado todo eso fue negado por el propio Romero cuando se sentó frente a los jueces Ismael Manfrín, Marisol Usandizaga y María Isabel Más Varela para responder a las preguntas de la Fiscalía. Dijo que no tenía intenciones de prestar declaración en la causa porque no tiene nada para decir.