Miércoles 05 de Julio de 2017
Bulevar French, Callejón El Sable, Necochea y la avenida Aristóbulo del Valle son los límites del barrio Esmeralda Este. Hace dos décadas se loteó y comenzaron a radicarse las primeras familias en el sector ubicado al este de calle Rivadavia, entre Neuquén y Misiones. El sector es pequeño pero las necesidades son muchas. La lista arranca con el arreglo de calles, y le sigue más iluminación, cordón cuneta, recolección de residuos, corte de yuyos; y se completa con una plaza.
Un grupo de vecinos, envió una carta a UNO Santa Fe con el detalles de los principales requerimientos: "Queremos manifestar nuestro descontento por el incumplimiento de las promesas en lo que respecta al mantenimiento y a las obras necesarias para el bienestar del barrio. Tenemos innumerables reclamos por todos los medios posibles pero las respuestas no llegan. Hasta incluso nos hacen promesas, pero después no se cumplen".
Luego expresa: "Hay luces que no encienden, residuos verdes que nunca se recolectan y, especialmente, el estado desastroso de las calles que a diario debemos transitar. Todos los días tenemos problemas en el ingreso y egreso a nuestras casas debido a los pozos que se suceden uno tras otro a lo largo de todas las calles; esta situación se vuelve mucho peor con apenas una llovizna". UNO Santa Fe visitó el barrio y recorrió junto a los vecinos este sector de barrio la Esmeralda.
Los pedidos
"El ingreso principal a este sector es por calle Neuquén y hace más de 20 años que nos instalamos. Un barrio relativamente nuevo, pero desde entonces estamos luchando por las mejoras. Tenemos muchos problemas en las calles porque son de tierra. En su momento tiraron un ripiado pero como nunca estuvieron en condiciones y tampoco se hace un mantenimiento, entonces con las lluvias se va o se caen a las cunetas que son a cielo abierto", comenzó a relatar Mariana una de las vecinas, mientras recorría el barrio.
Más adelante contó: "Desde hace mucho tiempo también venimos pidiendo el cordón cuneta para sacar las zanjas y que la calle se nivele. También necesitamos que nos limpien los terrenos baldíos ya que los dueños no se hacen cargo y están con los yuyos altos y cuesta que la municipalidad también haga cumplir las normas".
La iluminación es importante para cualquier sector y en este puntualmente hay muchos reclamos por focos quemados que no se reponen. "A la altura del 2000 de Neuquén hay una columna que una tormenta tumbó y vinieron, la sacaron al ras del suelo y metieron todos los cables para adentro pero quedó así con el peligro que significa, pero tampoco nunca más se repuso. El barrio está muy oscuro", contó Mariana.
Un lugar para todos
Por otro lado, Daniela, otra de las vecinas se refirió al deseo de tener una plaza no solo para los chicos sino para todo la familia. El terreno está y solo tiene dos arcos que los mismos vecinos pusieron y nada más porque las luces están quemadas y no tiene ni bancos, ni plantas y muchos menos juegos infantiles. "En 2014 presentamos el proyecto para hacer la plaza. Tenemos el espacio verde pero es una lucha para que nos corten los yuyos, fue también una pelea para que nos coloquen árboles, recién sucedió hace una semana después de cientos y cientos de pedidos pero solo para las calles y ahora seguimos insistiendo para la la plaza", contó.
Esta vecina también contó que "en verano no podemos ir a la plaza porque los yuyos están muy altos" y luego dijo: "Hace dos años nos donaron unos arcos que dejaron en mi casa, fuimos con los vecinos y los pusimos y eso es solo lo que tenemos. Nos vienen prometiendo pero nos patean y seguimos esperando". Las calles Neuquén, Misiones y Marcial Candioti son los límites de este espacio.
En cuanto al cordón cuneta, Daniela expresó: "Hace un año presentamos el proyecto pero nos dijeron que no se puede hacer porque no tenemos un buen desagüe y para hacerlo se necesita mucha plata. También pedimos la colocación del pavimento articulado y lo pagamos entre los vecinos, pero nos faltan todas esas cosas antes. Para todo nos dan vuelta y ya estamos cansados de esperar y estamos muy molestos porque vemos mejoras en otros barrios que son más jóvenes que el nuestro y no es que no se lo merezcan pero si también queremos las mejoras".
Antes de finalizar, dijo: "Hace 20 años que esperamos y luchamos, levantamos firmas para las calles, para el cordón cuneta, para que nos llegue el cable, el teléfono, para todo es una pelea, pero siempre entre nosotros porque tenemos una vecinal pero no nos tiene en cuenta. No es un gran barrio son unas seis cuadras y las transversales, no entendemos que sea tanto el gasto para tirar unas piedritas o hacer un cordón cuenta y además ya está el apoyo de los vecinos".
Mariana interrumpió para recordar que "hace más o menos tres meses fuimos citados a una reunión en la sede del distrito Noreste con la coordinadora, Florencia Blanche, y nos dieron la buena noticia de que nos iban a colocar el ripio en 15 o 20 días cuando terminaran en otros barrios, pero terminaron, se fueron a otro lado y ya pasaron tres meses y nunca vinieron".
"Estamos muy abandonados. Cuando llueve se complica salir a trabajar, los chicos ir a las escuelas, tenemos que salir con botas de goma e ir hasta Aristóbulo, son unas seis cuadras, pero con barro es complicado. Los taxis y los remises no entran, ahora si porque hace una semana pasó una máquina, pero no sabemos cuánto va a durar. Todas esta intervenciones las necesitamos mucho, sabemos que no somos los únicos, sino que como todos necesitamos las mejoras, pero también vemos obras en toda la ciudad y nosotros quedamos atrás", concluyó Mariana.