Colón hizo historia dentro y fuera del campo de juego. En el césped porque el equipo de Eduardo Domínguez doblegó a San Pablo, en lo que representó su primera derrota ante equipos argentinos en el Morumbí. Mientras que en las tribunas los hinchas le pusieron mucho color, cánticos y festejos, a un triunfo que quedará grabado a fuego en el corazón de todos los sabaleros.

Es que el conjunto rojinegro puso de rodillas a uno de los gigantes de América, que llegaba a este duelo precedido de un invicto en condición de local en el Brasileirao, donde marcha invicto. Fue por eso que los hinchas desataron un festejo que es histórico, solo comparable con lo realizado en 1993 en el Chateau Carreras en la final por el ascenso ante Banfield y en el 2014 en el Gigante de Arroyito en el partido desempate por no descender ante Atlético de Rafaela.

También en Santa Fe la victoria se vivió a la altura de lo que representa para la historia del club, ya que los hinchas salieron a las calles para festejar el gran regalo que les hizo el equipo en Brasil.

Ahora todo se trasladará al Brigadier López, donde como dijo Esteban Fuertes el equipo deberá demostrar por qué al estadio le dicen el Cementerio de los Elefantes, para terminar de definir la serie y acceder a octavos de final, donde espera Junior de Barranquilla.