Santa Fe
Miércoles 01 de Noviembre de 2017

Con los anuncios de Macri se empieza a debatir el peso del empleo público en la provincia

El Presidente pidió a los gobernadores no aumentar la planta de personal. El gobierno provincial asegura que Santa Fe es la segunda provincia con menos empleo público por habitante. Desde el bloque de diputados del PJ advierten sobre el crecimiento de los últimos 10 años. En Cambiemos apuntan a la planta política y a la calidad de servicio que se brinda.

Cuando el lunes pasado el presidente Mauricio Macri hizo una serie de anuncios sobre las reformas que quiere introducir en el modelo de país dejó en el centro de la escena –entre otros temas– al empleo público como uno de los puntos donde hay que hacer foco para reducir el déficit. Macri no habló de despidos de empleados estatales, pero puso ejemplos como el de la biblioteca del Congreso de la Nación que tiene 1.700 empleados y que aseguró "es una vergüenza".

Por eso insistió con un concepto que viene sonando desde hace unos meses: responsabilidad fiscal. "No podemos gastar más de lo que recaudamos", dijo Macri y les pidió a los gobernadores no incrementar la relación de cargos ocupados en el sector público existente al 31 de diciembre de 2017, respecto a la población proyectada por el Indec para cada jurisdicción. El proyecto de ley de Responsabilidad Fiscal –que ya fue presentado ante algunos legisladores– solo habilita algunas excepciones para aquellas provincias que tengan sus cuentas equilibradas.

Esa situación ya hizo reaccionar a los gremios estatales que este martes se reunieron en la sede de Festram en Santa Fe para sentar posición y "reafirmar la defensa irrestricta de los convenios colectivos de trabajo, del sistema previsional solidario y de las obras sociales de los trabajadores".

La cantidad de empleados públicos
Según datos del Ministerio de Economía de la Santa Fe, el total de empleados públicos provinciales a la fecha es de 158.000. Prácticamente la mitad de ese número, el 49%, corresponde a Educación; el 15% a Seguridad y el 13% a salud. Esas tres áreas concentran el 77% de los trabajadores públicos provinciales de Santa Fe.


Además, el gasto en sueldos tuvo, en el acumulado a septiembre de 2017, una participación del 39,61% en los gastos totales de la provincia. Solo en salarios la provincia tuvo un gasto acumulado a septiembre de $46.700 millones incluyendo a la administración central y los servicios (salud, educación, seguridad, entre otros). En esa cifra también están contemplados los reemplazos.


Por otra parte, en el libro "Santa Fe, una economía que se destaca", publicado por esa cartera santafesina, se indica que Santa Fe es la segunda provincia con menor cantidad de empleados públicos, 39 por cada mil habitantes, detrás de Córdoba (35). "A esto, se suma que para las provincias asimilables, es en la que menos ha crecido el empleo público en los últimos 14 años (entre 2003 y 2016). Así, mientras en Santa Fe la dotación de personal que trabaja en el Estado subió un 36% en dicho período, lo hizo al 42% en Córdoba, al 55% en Caba y al 59% en el promedio nacional", se sostiene en esa publicación.


En diálogo con UNO Santa Fe, el ministro de Economía, Gonzalo Saglione, aseguró que cuando se hace la comparación con otras provincias "Santa Fe queda muy bien posicionada" en materia de empleo público, tanto en relación a la población donde solo Córdoba está levemente por debajo, como en el peso del empleo público en el mercado laboral en la provincia. "En Santa Fe cada cuatro trabajadores registrados en el sector privado hay uno en el sector público. Hay provincias donde hay más empleos públicos que privados", argumentó el funcionario.

Evolución de empleo 2003 a 2016.JPG

"Eso no significa –aclaró– cerrar el debate sobre si la dotación de personal es la que tiene que ser y si está bien distribuida en las diferentes áreas. Cerca del 80% está concentrada entre los servicios fundamentales de Educación, Seguridad y Salud".

Las miradas de la oposición
Sin embargo, el diputado provincial de Cambiemos, Sergio Más Varela, relativiza el valor de esos indicadores. "No podemos compararnos con provincias que tienen niveles de ingresos muy por debajo de los de Santa Fe. Somos la tercera provincia más poblada y es muy diferente la estructura fiscal, la capacidad productiva, la relación entre ingresos propios y coparticipados. Yo no lo presentaría como un indicador positivo tan absoluto. Con los únicos que nos podemos comparar es con Córdoba", sostuvo.

Desde la oposición hubo bloques que señalaron con preocupación el crecimiento que tuvo el empleo público en Santa Fe en los últimos 10 años y otros que cuestionan cómo se están gestionando esos recursos humanos.


Desde el justicialismo se difundieron algunos cuadros para explicar cómo se dio la evolución del empleo público durante los gobiernos del Frente Progresista. Por un lado mostraron que la planta de cargos ocupada pasó de los 110.962 trabajadores que había en diciembre de 2007 a los 140.243 registrados a julio de 2017. Un crecimiento del 26,38% en menos de 10 años.


Pero también se puso el foco en la planta política, los cargos que se utilizan durante una gestión de gobierno y que cuando esta termina no quedan ligados al Estado. Allí señalaron que de los 399 que tuvo el exgobernador Jorge Obeid se pasó a los 682 durante el mandato de Hermes Binner. Luego Antonio Bonfatti utilizó 965 y Miguel Lifschitz tiene, siempre según el PJ, 1.064 trabajadores de planta política. Además, recuerdan que un mes antes de asumir el propio Lifschitz había prometido reducir en un 30% esos nombramientos.

Por su parte, el diputado provincial de Cambiemos, Sergio Más Varela, le dijo a UNO Santa Fe que "es histórica la relación", por lo menos en la última década, de los gastos de personal que hoy está en el 50% de los gastos corrientes. "El gasto en personal está en el 45% y va fluctuando de acuerdo a cómo fue la ejecución presupuestaria. Pero entre lo ejecutado y lo que está en ejecución se acerca al 50% de los gastos corrientes. La mitad de los gastos corrientes es para personal", sostuvo.

Luego argumentó: "En 2017 el Presupuesto ejecutado va a ser más, pero estaba proyectado gastar 150 mil millones de pesos. Prácticamente estamos hablando de $60.000 millones en gasto de personal. Es más o menos el 40% del total del presupuesto".

El ingreso de trabajadores al Estado
Desde hace algunos años las limitaciones al ingreso de personal a la planta estatal se fijan en las leyes de presupuesto provincial. Es parte de una negociación entre el Ejecutivo y los partidos que integran las Cámaras de Diputados y Senadores. Todos los años al momento de analizarse y aprobarse un presupuesto esa es una de las variables de negociación.

Pero esa situación solo tiene que ver con la planta permanente. Según Más Varela –y en coincidencia con los números que exhiben los justicialistas–, "en los últimos 10 años lo que se viene viendo es cómo se multiplica en las distintas reparticiones la cantidad de coordinadores y personal de gabinete con funciones jerárquicas que no entran por concurso. Esas son las quejas de los gremios", dijo, aunque aclaró: "No puedo decir que hay una sobrepoblación de empleados de planta en la provincia. Lo que sí hay que decir es que a ese personal hay que administrarlo eficientemente y sobre todo con una buena distribución geográfica".

Abrir el debate
Al ser consultado sobre los anuncios de Macri, Más Varela aclaró: "El del personal es un gasto muy rígido a la baja. Tanto a nivel nacional, provincial o municipal es el gasto en el que cuesta intentar alguna disminución porque no se pueden modificar las condiciones laborales, ya hay derechos adquiridos. Cuando hay que evaluar cómo reducir un déficit no hay que buscar por el lado del personal".

Por ese motivo, el legislador puso el acento en cómo se gestionan los recursos humanos. "La cantidad necesaria de personal tiene que ver con la capacitación y la calidad de los servicios que pretende la ciudadanía. Es una evaluación más subjetiva. En servicios como Educación, Seguridad y Salud que son muy demandantes, ninguna cantidad es poca. Pero se necesita capacitación y una distribución geográfica adecuada", adujo el legislador y remarcó las falencias de coberturas médicas en el norte provincial.

El ministro de Economía también se mostró a favor de dar el debate, pero pidió que sea en profundidad. "Me parece saludable que a estos debates los demos con la seriedad necesaria, con la información sobre la mesa y no con eslóganes vacíos de contenido que tienden a demonizar al empleo público. Creo que estos debates hay que darlos y que Santa Fe está en una buena posición. Pero la discusión se tiene que dar con profundidad y seriedad", advirtió.

En ese sentido amplió: "Cuando pensamos qué salud pública queremos también estamos debatiendo sobre empleo público. Si quiero una salud presente como la que tenemos en Santa Fe seguramente voy a tener un requerimiento de personal mayor que en otras provincias que tienen otra salud. Cada inauguración de hospital de mediana o alta complejidad significa incrementar altamente la dotación de personal. Nos pasó con Ceres, con San Cristóbal, con Las Parejas y ahora con Venado Tuerto".

"Una salud de calidad no solo requiere de hospitales bien construidos y con buen equipamiento, sino también personal capacitado acorde a eso. La comparación con otras provincias también tiene que tener en cuenta esto, qué salud tenemos en Santa Fe y qué salud hay en Córdoba, Buenos Aires, Caba, Entre Ríos o Mendoza", expresó.

El Presidente, con el objetivo de bajar el déficit fiscal, puso al empleo público sobre la mesa para el debate. En Santa Fe gran parte de los gremios públicos salieron a dar una respuesta rápida advirtiendo que van a defender los derechos de los trabajadores. Poder abrir instancias de discusión –más allá de los espacios ya consagrados y que se deben defender, como las paritarias– debe servir para que el Estado consiga mejorar la prestación de sus servicios, lograr un mayor compromiso de sus trabajadores y aprovechar mejor sus recursos humanos. Mientras que para los trabajadores debe significar las garantías de derechos que les permitan proyectar una carrera que los incentive a trabajar para y por el Estado. Pero para que el debate sea real, se debe garantizar que en la mesa se van a sentar todos los actores.