Canto al esfuerzo
Gonzalo Grandoli tuvo una destacada actuación en natación y atletismo, en la instancia nacional de los Juegos Evita que se realizaron en Mar del Plata. “Me gusta mucho competir”, le dijo el joven a Ovación.

Sábado 23 de Noviembre de 2013

Leandro Buttarazzi

ovacion@unosantafe.com.ar

Integra una familia humilde y trabajadora. Como tantas que hay en nuestra ciudad donde el culto al respeto es una de las premisas. Pero además del estudio, Gonzalo Emanuel Grandoli tiene su tiempo a menudo para practicar diversos deportes. Sus hermanos se inclinaron por el fútbol, pero él encontró en el atletismo y la natación dos disciplinas donde progresa día a día.

El año pasado estuvo a punto de clasificarse a la instancia nacional de los Juegos Evita, algo que alcanzó en este 2013, trayendo desde Mar del Plata dos medallas de Plata y una de bronce. Representó a la Escuela 2111 Estela Ferreyra, donde acude para profundizar sus conocimientos junto al Centro de Alfabetización de CTA Santa Fe.

Extrema emoción

Ovación lo convocó para que pueda contar las sensaciones que sintió al representar a nuestra provincia junto a miles de chicos en tan importante evento: “Estoy muy contento porque tuve la posibilidad de ganar medallas en Natación y Atletismo en Mar del Plata. Primero fui a Rosario donde éramos varios chicos de toda la provincia y después tuve la posibilidad de clasificar a la final con otros competidores de la provincia. Había como 3000 chicos de todos el país. Me gusta mucho competir, hago las dos disciplinas desde los 12 años. Mi señorita Lorena me enseñó mucho y me ayudó para que esté en Mar del Plata en los Juegos Evita. Entreno de lunes a viernes, estudio que es la prioridad durante la semana pero siempre me hago un tiempo para darle duro y poder entrenarme porque sino no te salen las cosas.

Mi papá y mi mamá me apoyan mucho siempre. Mi hermano Lucas practica fútbol al igual que el más chico. Yo, cuando los agarro en el campito, les gano en velocidad a todos”.

El valor de la amistad

Grandoli obtuvo un segundo puesto en el estilo crol de natación, luego finalizó en la 2ª posición en su categoría en la posta 4x100, en tanto selló su extraordinaria faena con un tercer lugar en los 100 metros llano.

Además del estilo crol, compitió en espalda en cuanto a la natación. Lejos de quedarse sentado a mirar al resto de los atletas, se animó a saltar en largo. Un todoterreno que intenta superarse día a día: “Hice muchos amigos en todos los días que estuve en Mar del Plata. Porque más allá de las competencias, íbamos juntos a comer y a hacer muchas actividades. Nos atendieron muy bien, el hotel estaba muy lindo. El año pasado me contaron como fue y por suerte ahora lo viví en carne propia. Mis expectativas son ir creciendo, quiero seguir practicando y me voy a anotar en GyE para hacer natación”.

Apoyo permanente

Gonzalo siempre se encarga de destacar en varios tramos de la entrevista todo el apoyo que recibe de su familia. Silvina, su mamá, lo acompañó en el diálogo con Ovación y muchas veces debió contener las lágrimas lógicas al referirse a uno de sus hijos: “En la familia estamos muy orgullosos de Gonzalo. Siempre estamos apoyándolo y queremos para él lo mejor. A él más le gusta la natación, aprendió solo y se fue destacando cada vez más con el correr de los años. Es lo que más le gusta. Fueron muchos chicos de todas las ciudades y Santa Fe fue la más destacada en los Juegos Evita con lo cual volvió a demostrar que hay muy buenos deportistas en esta provincia”.

No bajar los brazos

La humildad aflora al escuchar cada uno de los términos de la mamá de Gonzalo. Cada día los Grandoli se levantan con la intención que sus hijos tengan todo. Por eso Silvina infla el pecho en este momento donde los recuerdos de épocas duras vienen a la memoria. Es tiempo de disfrutar pues, más allá de las medallas, Gonzalo demuestra su intención de superarse en cada actividad que emprende y lo que produjo en Mar del Plata da para emocionarse constantemente: “Somos una familia trabajadora, el papá de Gonzalo juega desde chico al fútbol, el fin de semana que él después de participar en los Juegos Evita llegó a Santa Fe, vino una sobrina de Córdoba y nos contaba que un primo lejano era también nadador y ganó muchas competencias. Mi marido nunca lo conocía y ella decía que tal vez por eso salió así. Acá tenemos un ganador en la provincia”.

Apostar a más

Cuando uno se pone metas y objetivos los intenta sortear de diferentes maneras. El ímpetu, la garra, un corazón gigante y temple para capturar podios y medallas tal vez sean una simple excusa. A lo mejor un premio que no solamente lo enorgullece en la faz personal, sino también engloba a docentes, entrenadores y familiares. Entonces cuando se puede festejar esa alegría también se extiende a personas que de manera silenciosa contribuyen cada minuto para ayudar al joven Gonzalo Grandoli. Su mamá lo sabe, lo explica con conceptos profundos y la satisfacción de que el reconocimiento no tiene precio: “Como todos los chicos de su edad, Gonzalo le pone todas las pilas a lo que hace y busca es progresar. Desde los 14 años que está en la escuela y la verdad que tuvo una mejora notable. Es muy querido por sus compañeros y las señoritas lo ayudan a estudiar. Para los vecinos acá en el barrio, como también para sus amigos es un ejemplo. Lo saludaron todos, lo seguían y cuando vieron todas las medallas que se trajo estaban todos muy contentos porque saben todo lo que hizo para lograrlo”.

Aprender a volar

Gonzalo sonríe casi ante cada pregunta. Indudablemente que todo lo bueno que pudo plasmar desde el plano deportivo en la ciudad Feliz lo agiganta, le da fuerzas y como él dice, “me ayuda a darme cuenta que todo en la vida con sacrificio es posible”. Vaya si lo es. Mientras muchos de sus amigos se la pasan en la computadora o perdiendo el tiempo en otras cuestiones, Grandoli aprovecha cada segundo para afinar detalles en natación y atletismo. Y por si fuera poco, en el tiempo libre se dedica a la música, algo que también le genera mucha satisfacción: “Un día me vinieron a buscar y como conocían en mi familia a la gente que estaba con la comparsa me entusiasmé y empecé a tocar la timbaleta y la batería. Ahí hay chicos y chicas de todas las edades, pero siempre ensayamos para ir por distintos lugares de la ciudad. También me tocó conocer otras localidades y la verdad que está muy bueno todo lo que se ve”.

En el cierre de la jugosa charla con Ovación, Grandoli aprovechó para decirles a los jóvenes que no hay secretos y que todo de depende de cada uno: “Si uno lucha en cada entrenamiento, en cada torneo o competencia por demostrar las cualidades seguramente los resultados van a llegar. Pero siempre hay que entrenar, mejorar, es la única manera que, al menos a mí, me salieron todas las cosas para traer las medallas”.