Jueves 23 de Junio de 2022
El rasgo más distintivo de Ramón Ábila con la camiseta de Colón, indica que el delantero hace los goles más difíciles y erra los más fáciles. Desde su llegada al Sabalero, lleva marcados seis goles, dos por la Copa de la Liga, dos por el Torneo Binance y dos por Copa Argentina.
Y la mayoría de ellos fueron golazos, complejos de resolver. Como por ejemplo el que anotó ante Rosario Central recorriendo más de 50 metros con pelota dominada y eludiendo al arquero. Y en esa competencia, el que marcó contra Vélez desde un ángulo cerrado y engañando al defensor del Fortín.
En el Clásico, definió de manera estupenda, dejando desairado a Franco Calderón y rematando de zurda, para ponerse arriba en el marcador. Mientras que ante River se tomó un segundo para dejar en el camino a Franco Armani y definir con mucha categoría.
Y en la Copa Argentina marcó su primer gol con una media vuelta ante Sportivo Peñarol de San Juan, en su debut como titular. En tanto que frente a Patronato, anotó un golazo ya que el balón se iba un poco largo, pero en una baldosa, engañó al defensor y remató cruzado.
Todas fueron grandes definiciones, mostrando su jerarquía y estirpe goleadora. Sin embargo, falló definiciones más sencillas que las mencionadas. En la Copa Libertadores ante Olimpia recorrió varios metros con pelota dominada y se la entregó al arquero. Y con Cerro Porteño quedó mano a mano y picó la pelota por encima del horizontal.
En el instante final del Clásico desperdició una chance clarísima rematando por arriba del travesaño ante la salida de Santiago Mele. Contra Lanús marró un mano a mano luego de un pase de Facundo Farías, situación que se repitió frente a Patronato.
En tanto que también falló desde los 12 pasos. Contra Vélez en la Copa de la Liga remató desviado en lo que pudo ser el empate. Mientras que ante el Patrón fue a patear el quinto penal de la serie y el balón se estrelló en el palo derecho decretando la eliminación de Colón.
Parece difícil de creer, pero las ocasiones más propicias y concretas fueron desperdiciadas por Ábila. En cambio, en situaciones complicadas de resolver, terminó marcando golazos. Sin dudas que una cuestión a revisar, los motivos por los cuales Wanchope define mejor cuando el contexto es complejo y lo hace mal ante un panorama favorable.