El hincha de Colón está hecho para sufrir. Este jueves arrancó el partido con la ventaja a su favor tras el histórico 1-0 en el Morumbí, pero el poderoso San Pablo lo igualó y forzó la definición de la serie a los penales.

Allí, como lo había hecho ante Deportivo Morón por la Copa Argentina, Leonardo Burián se volvió a convertir en héroe y le tapó a Bruno Alves y luego se encargó Guillermo Ortiz de liquidar la serie, para meter al Sabalero en los octavos de final de la Copa Sudamericana, donde deberá chocar con Junior de Barranquilla.

El uruguayo analizó el partido y dijo: "Sino ese triunfo iba a quedar en número, no iba a servir de mucho. Queríamos cerrarlo en los 90 minutos pero se dio así".

Mientras que sobre la definición, agregó: "Los estudié a todos pero los cambiaron todos. Vi que salió la pelota al medio y levanté el pie por intuición y me pegó. La gente está muy ilusionada, se lo merece el grupo por el esfuerzo que hace y se lo dedicamos a toda la gente".

"Sabemos la calidad técnica que tienen, que es superior a la media del fútbol sudamericano. La pelota salió al medio y tuve que levantar el pie. Es merecido por el esfuerzo del grupo, fue una serie muy complicada, ante un gigante de América. El gol vino con una pelota que quedó en el borde del área, era de la única forma en que nos podían llegar", destacó.

Por último se le hizo referencia al gran inicio que tuvo en Colón y reflexionó: "Tuvimos un arranque espectacular, estoy muy contento en Colón y agradecido al club".