El pasado 14 de mayo, en la previa del partido ante Racing en Avellaneda, José Vignatti se reunió con Leonardo Burián, a quien le ofreció un contrato muy superior al que tenía en Godoy Cruz de Mendoza.

El presidente sabalero era consciente de que era una utopía retener a Alexander Domínguez, ya que Monterrey pretendería venderlo en este mercado de pases. Al ecuatoriano, que se le vence su vínculo con el club el próximo 30 de junio, también lo pretende Rosario Central, y está en carpeta de San Lorenzo y Racing.

El conjunto azteca se puso firme en pedir 1.500.000 dólares para dejar partir a Dida, que fue por otra parte lo que desembolsó para contratarlo. En tanto, luego hay que hacerle un contrato en dólares, por lo cual la operación es prácticamente imposible de afrontar.

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Por ese motivo, y conocedor de que era muy difícil que continúe en el Tomba, es que el titular rojinegro se reunió con Burián. El conjunto mendocino no hizo uso de la opción por su pase, y como Vignatti prefiere tratar con jugadores que tienen el pase en su poder es que aceleró a fondo por el charrúa.

De igual manera, Vignatti aprovechará que Dida Domínguez estará en Santa Fe hasta el 30 de junio para realizar el último intento por retenerlo. Vale recordar que también sonó el nombre de Guillermo Sara, actualmente en Boca, aunque Daniel Angelici manifestó públicamente que "de ninguna manera" pasaría al Sabalero.

Si consigue abrochar la llegada del exarquero de Godoy Cruz, los dirigentes sabaleros luego irán a la carga por un marcador central de jerarquía para reemplazar a Germán Conti, quien se fue a Benfica. No se descarta que llegue otro jugador para potenciar la zona defensiva ante la grave lesión de la que se recupera Jonathan Galván.

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Además, se intentará contratar a un volante mixto ante las partidas de Pablo Ledesma, Leonardo Heredia y Facundo Silva, aunque los tres estarán en el inicio de la pretemporada (tienen contrato hasta el 30 de junio) y es posible que si Eduardo Domínguez así lo decide, se pueda intentar retener a alguno de los tres.

Mientras que el deseo del DT es tener a un delantero de características distintas de los que tiene en el plantel, y el nombre que más lo seduce es el de Cristian Espinoza, cuyo pase pertenece a Villarreal y es un hecho que no seguirá en Boca.