Lunes 06 de Noviembre de 2023
Colón tenía otra prueba de fuego en el Florencio Sola en la lucha por la permanencia. No solo por la necesidad de ganar para salir del descenso, sino para intentar acercarse a Banfield, rival directo.
Como era de esperar, la previa fue a pura tensión producto de que los otros que pelean a la par sumaron. Esto hizo que el margen de error se achicara aún más –como si fuera poco– y obligando a no dejar puntos en el camino. Se trató de mantener el perfil bajo y solo trabajar.
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Un plantel mentalizado y enfocado en el plan de Israel Damonte, que tuvo su primera semana completa para trabajar. Ante Atlético Tucumán solo tuvo dos prácticas y por eso, quizás se vea sus primeras ideas e impronta.
Pero el dato también para destacar fue la presencia de la principal cúpula dirigencia, con el presidente José Vignatti a la cabeza. También el vice primero José Alonso y el secretario Gustavo Ingaramo, entre otros. Una banca importante ante lo trascendente del partido. Esto sin importar las pancartas intimidantes en su domicilio ante la crítica realidad deportivo.
Una instancia en la que se precisa de todos y por eso la CD se sumó a la iniciativa para el cotejo en Peña y Arenales. Un Colón que no quiere tirar la toalla y pelearla hasta el final con el fin de seguir en Primera.