Colón no entiende ni por asomo lo que se está jugando
Colón viene encarando los partidos de visitante con una liviandad exasperante que lo dejaron en una posición muy incómoda

Martes 10 de Octubre de 2023

A seis fechas del final, hoy Colón estaría jugando un triangular de desempate con Huracán y Gimnasia para no perder la categoría. Una situación alarmante por donde se la mire, pero lo que es peor aún, es la actitud que muestra el equipo, que claramente no entiende el momento adverso que atraviesa el Sabalero y que lo tiene caminando por la cornisa.

Y es por eso que Colón en condición de visitante viene jugando en puntas de pie. Sino, no se puede explicar que por tercer partido consecutivo el equipo arrancó ganando y terminó perdiendo (Huracán, Instituto y Barracas Central). Y los que le ganaron, lo hicieron con actitud y ganas, precisamente lo que no mostró Colón.

Porque claramente, Instituto y Barracas Central son dos equipos con muchas limitaciones, pero que mostraron un temperamento muy diferente al de Colón. Le ganaron metiendo y corriendo y en ese aspecto el Sabalero deja mucho que desear. Si algo se le puede reprochar al equipo que dirige Néstor Gorosito es precisamente la falta de actitud que evidencia cada vez que sale de Santa Fe.

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Y esa falta de ganas lo lleva a complicarse solo y a rifar un partido como ante Barracas que lo tenía controlado. El principal enemigo de Colón es el propio Colón, que no logra comprender lo que se está jugando. Por ello, termina protagonizando partidos como los de Barracas e Instituto, con una desidia alarmante.

Colón terminó esos partidos jugando al trotecito, sin enojarse, ni mucho menos rebelarse. A los encuentros mencionados, también se le podría agregar el Clásico, en donde jugando como local y con 40.000 hinchas a su favor, no pateó al arco rival y en ningún momento logró llevarse por delante a Unión, pese al contexto favorable.

La realidad indica que no hay plan B y que cuando los futbolistas de buen pie no encuentran espacios y no logran jugar, el equipo se desploma. Porque en el contexto de la lucha, termina perdiendo siempre. Y es que por las características de sus jugadores, Colón no es un equipo dinámico, ni mucho menos metedor y corredor.

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A eso hay que sumarle, que Pipo Gorosito viene fallando en los planteos y en los cambios. Y que casi nunca resuelve a favor un partido desde la corrección táctica. No es casualidad que Colón perdiera tres partidos seguidos de visitante en los que arrancó ganando. Y en todo caso si no se pueden ganar, no hay que perderlos.

Y eso es lo que se le puede recriminar al entrenador. El no entender el momento que se está jugando Colón y que si tiene que aguantar los partidos con un planteo más mezquino o más conservador debe hacerlo. Es cierto que en el fútbol nada te asegura nada, pero al menos buscar incomodar a los rivales y no darles ventajas para que las aprovechen.

Colón termina siendo un equipo indolente en condición de visitante, por responsabilidad de los jugadores y del cuerpo técnico, demostrando que tiene mandíbula de cristal. Y que ante el primer golpe, no muestra la reacción necesaria, que amerita la situación. Así las cosas, Colón a seis fechas del final es una moneda al aire.