Lunes 08 de Agosto de 2022
Después de la goleada sufrida ante Independiente en Santa Fe, el DT Sergio Rondina entendió que, antes de pensar en su idea ofensiva, tenía que cerrar el arco. Solidificar el equipo de mitad de cancha para atrás para luego diseñar el ataque. Ante Newell's logró el competido apostando a un sistema que no es de su paladar, pero donde encontró réditos. El rendimiento general de Colón ya pasa a ser otro tema de análisis.
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Es la tercera vez que el Sabalero termina con la valla invicta. Las otras veces fueron en el triunfo 1-0 ante River de la 3ª jornada en el Brigadier López, con tanto de Ramón Ábila, a instancias del VAR y, en el otro, el empate en La Plata 0-0 ante Gimnasia, justamente en el debut de Huevo.
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En esta ocasión, el arquero Ignacio Chicco no fue figura, aunque tapó una acción importante saliendo a achicar a tiempo en el primer tiempo. Justamente, dentro de lo pobre del compromiso, la defensa fue lo más parejo. Ahí emerge la chance de acomodar este aspecto que le venía –y aún le viene– pasando factura en esta Liga Profesional.
Sergio Rondina enfatizó que su sistema predilecto es el 4-3-1-2, siempre y cuando tenga los nombres para hacerlo. Al parecer en Colón no es así, ya que heredó un plantel armado por Julio Falcioni y debe refundarse. Sobre todo, poniendo un 5-3-2 que no está en su gen. Lo que hizo fue pensar en cuidar el arco y luego avanzar.
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Si bien es cierto que Newell's prácticamente no lo inquietó, es saludable irse con el arco en cero. Habría todo pasa por sumarse mejores rendimientos colectivos para empezar a ganar. Por ahora, estas cosas no van de la mano, pero sin goles en contra, al menos es un paso adelante.