Viernes 15 de Marzo de 2019
Foto: gentileza La Capital (MdP)
El Colón que jugó en Mar del Plata fue un calco del que dirigía Julio Comesaña, un equipo derrumbado desde lo futbolístico, sin ideas, descompensado, que terminó caminando la cancha y sucumbiendo ante un rival que venía de dos derrotas y no atravesaba su mejor presente.
No tuvo respuestas anímicas y ni siquiera le sirvió como incentivo el empate ante Racing y el debut de Pablo Lavallén. Un equipo sin alma que apenas jugó 15 minutos de manera aceptable en el arranque del juego.
Colón avisó en el inicio con un remate de Tomás Chancalay que se fue cerca del caño izquierdo del arco defendido por Pocrnjic luego de que el arquero despejara un córner con los punos cuando se jugaban apenas 3'.