El mundo del revés
Muchas veces Colón ganó y pasó de fase sin jugar bien. Pero cuando lo hizo de buena forma, se quedó con las manos vacías (Atlético -T- y San Lorenzo).

Domingo 09 de Septiembre de 2018

Parece mentira, pero en lo que va del semestre, sucedió que Colón cuando no jugó bien terminó logrando el objetivo, como por ejemplo pasar de fase en la Copa Argentina ante Deportivo Morón. Y luego de perder como local frente al San Pablo también pasar de ronda, ambas en la definición desde los 12 pasos.

Se habló y mucho respecto del funcionamiento y del nivel que mostró Colón a lo largo del año. Un equipo que obtiene resultados, que se adapta al rival que tiene enfrente, pero que difícilmente sea vistoso o luzca desde el juego.

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Sin embargo, en los últimos cotejos se dio una paradoja y es que cuando mostró algunas cuestiones destacas respecto del funcionamiento terminó cayendo. El primer ejemplo de ello fue la derrota ante Atlético de Tucumán.

Ese día, Colón jugó muy mal los primeros 25', pero luego se acomodó y en el segundo tiempo se observó lo mejor que hizo hasta aquí en la Superliga. Mostró tenencia del balón y criterio para jugar y lo tenía para ganar. Pero un bombazo desde afuera del área lo dejó con las manos vacías.

Y en el último partido ante San Lorenzo, Colón jugó bien, dominó al rival que veía atravesando un presente auspicioso. Se puso dos goles arriba y manejeba el desarrollo del juego en todas sus variantes.

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Sólido en defensa, con criterio para pasar el balón y paciente para entender los momentos del partido. No obstante, esa confiabilidad que venía demostrando se derrumbó en un puñado de minutos y San Lorenzo llegó al empate.

Luego llegó la definición desde los 12 pasos y la eliminación de la Copa Argentina. Paradojas del destino, cuando mejor funcionamiento desde lo estético tuvo, no pudo ganar. Mientras que sacó resultados, apelando al orden defensivo y a las manos de Burián en los penales.

Así las cosas, este Colón asoma ilógico, cuando mostró un vuelo futbolístico distinto se fue masticando bronca. En cambio, cuando se mostró mezquino y decidido a no arriesgar demasiado, terminó festejando.