A lo largo de sus ciclos en Colón, Diego Osella mantuvo un esquema táctico, más allá de algunos retoques y que repite en su vuelta al Sabalero
Jueves 10 de Octubre de 2024
Desde la primera vez que asumió como DT de Colón a principios del 2014 a su vuelta en 2024 para protagonizar su tercer ciclo en el Sabalero, Diego Osella mantuvo inalterable su idea de juego y el esquema táctico.
El esquema de Osella en Colón se mantiene en el tiempo
Si bien realizó retoques producto de las circunstancias, sus equipos defendieron con línea de cuatro, dispuso de varios volantes y casi siempre jugó con una sola referencia de área.
En su primera etapa cuando debió afrontar el Torneo Final 2014, Osella eligió a Lucas Alario como su referente de área y dispuso de dos volantes centrales y tres que alternen por las bandas y el centro.
En ese primer esquema, los volantes centrales eran Ezequiel Videla y César Meli, los extremos Gabriel Graciani y Martín Luque, en tanto que Jacobo Mansilla podía correrse a la banda o moverse más suelto por el centro.
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Ese equipo cuando replegaba se transformaba en un 4-5-1. Con todos sus futbolistas comprometidos para dar una mano en la recuperación.
En la B Nacional de ese año, modificó por momentos el sistema cuando en algunos partidos incluyó a Fernando Telechea, que si bien no era un referente de área, jugaba más por el centro, acompañando a Lucas Alario.
Pero en la mayoría de los encuentros, fue Alario el único centrodelantero, siendo acompañado por extremos como los casos de Cristian Pavón y Gustavo Villarruel. Y cuando no estuvo Alario, el único punta fue Telechea o Raúl Becerra.
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Mientras que en su segundo ciclo en Colón, Osella mantuvo esa idea. Y por ello reafirmó la línea de cuatro en defensa, con muchos mediocampistas y Lucas Viatri o Wilson Morelo como referentes de área.
Nunca los juntó a ambos para iniciar un partido, en los siete que dirigió a principios del 2020. Y eso es lo que parece repetirse en este nuevo ciclo.
En los dos partidos que lleva dirigidos, Osella se inclinó por Genaro Rossi para que sea el único punta, relegando a Javier Toledo al banco de suplentes.
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Y para acompañar a Rossi, dispuso de cinco mediocampistas, dos por el centro ante Defensores de Belgrano y otros tres para jugar por las bandas y el centro.
Mientras que ante Chaco For Ever no pudo repetir la formación porque a último momento no pudo estar Federico Jourdan y se inclinó por Sebastián Prediger.
Claramente dos jugadores de características muy diferentes y eso hizo que Nicolás Talpone se corra a la derecha, saliendo de la zona central. Se trató de un decisión conservadora, pero preservando el sistema táctico que se mantiene inalterable con el paso del tiempo.