Colón
Lunes 30 de Octubre de 2017

¿El vaso medio lleno o medio vacío?

Colón suma 13 puntos en la Superliga y se mantiene invicto. Sin embargo, sus triunfos fueron ante equipos de menor jerarquía y que están en las últimas posiciones, en tanto que no pudo con rivales de mayor valía.

El rendimiento de Colón en la Superliga permite realizar dos lecturas bien diferentes y que de todos modos una va de la mano de la otra. Si se señala la cuestión matemática no habrá discusión alguna, dado que el equipo suma 13 unidades, producto de tres triunfos y cuatro empates. Está invicto al igual que el líder Boca y también San Lorenzo y apenas recibió tres goles en siete fechas.

Hasta allí incuestionable lo realizado por Colón que se ubica en la 6ª posición de la tabla a ocho puntos del Xeneize que tiene puntaje perfecto, pero a solo dos del Ciclón que es el único escolta con 15 unidades. Y además ahora tiene la chance de jugar de local para continuar la racha positiva.

Sin embargo, si se analiza el contexto y los objetivos que se trazó el cuerpo técnico conducido por Eduardo Domínguez y los jugadores, habrá que mencionar que la deuda pendiente que aún tiene el plantel es la de ganar algunos partidos importantes. Como por ejemplo el del pasado viernes ante Banfield.

En estas siete fechas, los triunfos obtenidos fueron ante equipos que a priori son menos que Colón, como Arsenal que suma tres puntos (un triunfo y seis derrotas), Temperley que tiene cuatro (una victoria, un empate y cinco caídas) y Defensa y Justicia que acumula cinco unidades (un triunfo, dos empates y tres derrotas).


Mientras que no pudo ante adversarios de mayor jerarquía aunque en algunos casos la tabla así no lo indique como los casos de Estudiantes y Rosario Central (los dos en condición de local). Y rescató dos puntos en su visita al Nuevo Gasómetro (San Lorenzo) y al Florencio Sola (Banfield).

Es decir que ante adversarios de igual categoría o por allí superior, el Sabalero apenas rescató cuatro puntos sobre 12 en juego. Y esa sin dudas es la deuda que tiene este plantel. Por ello, una vez finalizado el encuentro ante el Taladro, el volante Matías Fritzler disparó: "Si queremos ser de los equipos que pelean arriba no podemos jugar un segundo tiempo así y en un partido tan importante".


El enojo del Polaco tenía que ver con la actitud que mostró Colón en la parte complementaria en donde tenía todo para liquidar el pleito, no lo hizo y terminó resignando dos puntos. Pero no fue el único que dejó traslucir su descontento ya que el propio técnico se expresó en ese sentido.

"Está claro que debemos seguir mejorando para ganar esos partidos que son importantes, para lo cual tenemos que manejar los tiempos del juego y con Banfield no lo hicimos. Perdimos dos puntos ya que teníamos todo para ganar y no lo hicimos", sentenció Domínguez.

Esa autocrítica es buena ya que el plantel no se conforma con ganar aquellos partidos que por lógica debe hacerlo, sino que pretende ser protagonista e imponerse ante rivales de una categoría más importante. Para ello deberá seguir progresando y no dejar pasar oportunidades.


Con equipos como Temperley, Defensa y Justicia y Arsenal a los cuales les ganó con claridad, se puede permitir ciertas distracciones, pero con otros rivales eso se paga caro resignando puntos como sucedió en la última fecha ante el Taladro.

En consecuencia, para terminar de ser protagonista y dar el salto de calidad, el Sabalero debe pisar fuerte ante equipos de mayor valía. Por el momento hizo la lógica de ganarle a los equipos más débiles que de todos modos es un mérito ya que en otros tiempos no lo hacía.

Pero también le falta ese plus como para sacar chapa ante adversarios más significativos. Obviamente que el balance es positivo y la balanza se inclina para el lado del haber. Pero lo bueno es que el plantel no se conforma con eso y de allí los dichos de Fritzler y Domínguez.

Es el puntapié inicial para hacer una autocrítica y entender que con lo hecho hasta aquí sirve para sumar, estar tranquilo con los promedios y en una posición cómoda. Pero que todavía falta si realmente se pretende ser protagonista.