Viernes 01 de Diciembre de 2023
Este viernes, Rosario fue epicentro del desempate por la permanencia entre Colón y Gimnasia. Ganar o ganar. No había más chances y por eso, la tensión se apoderó de la escena, aunque también la pasión, que siempre aflora en este tipo de circunstancias.
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Los Sabaleros saben que, como su historia indica, nunca nada fue fácil y por eso llegó a este partido con los dientes apretados, pero con la firme convicción de seguir en Primera.
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El equipo pagó caro sus malas actuaciones de visitante (seis derrotas –en fila– y una victoria), por lo que sustentó su campaña por lo que hizo de local, donde terminó invicto. Claramente, jugar con su gente le dio un plus y por eso, estar acompañado en la Cuna de la Bandera se volvía un aliciente.
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Cerca de 15.000 almas rojinegras coparon la cancha de Newell's para alentar y también empujar desde las tribunas. De alguna manera había que jugar también para ayudar a Colón. Esto quedó nuevamente claro, con un recibimiento a toda orquesta para la última función del año.