Colón
Martes 31 de Julio de 2018

En Colón se esperanzan con la presencia del goleador

Javier Correa evoluciona favorablemente de la lesión que sufrió la semana pasada en el aductor derecho y crecen las chances de que sea titular ante el San Pablo.Este miércoles será exigido a fondo en el entrenamiento que se llevará a cabo en el predio del Palmeiras.

El miércoles de la semana pasada luego del amistoso que Colón jugó ante Newell's en el predio de Bella Vista (Rosario) se encendieron las alarmas. Y no era para menos, ya que el goleador Javier Correa había salido del partido con una molestia en el aductor derecho. Sintió un tirón y por eso decidió abandonar el campo de juego para no agravar la molestia.

Por la noche el delantero cordobés se sometió a una resonancia magnética y allí se conoció el diagnóstico que generó preocupación en todo el mundo sabalero. El mismo indicaba una lesión de grado 1 del aductor largo del muslo derecho. En consecuencia se trataba de una pequeña ruptura fibrilar.

Desde ese momento el goleador comenzó a realizar fisiokinesioterapia y trabajos diferenciados confiado en que sería de la partida. Habitualmente ese tipo de lesiones tiene un plazo de recuperación entre siete y 10 días. Pero también depende de la evolución que vaya experimentando el jugador.


Y Correa siempre confió en que sería de la partida y así parece que será. En los últimos días el cordobés se movió con soltura y desde el cuerpo médico son optimistas en que pueda jugar. De todos modos, este miércoles cuando el plantel entrene en el predio del Palmeiras será exigido a fondo para saber como responde.

En ese momento Eduardo Domínguez tomará la decisión y en Colón todos esperan que desde Brasil lleguen las buenas señales y que el máximo artillero esté presente. Está claro que en este equipo Correa es irreemplazable y por eso lo van a esperar. El futbolista es optimista y por eso sería el único punta en el Morumbí.