Hace poco más de un año, José Vignatti puso el dinero arriba de la mesa para traer a Diego Vera. La suma fue de 900.000 dólares y un contrato muy importante, de esta manera el uruguayo se convertía en el mejor pago del plantel. Los resultados fueron muy buenos en los primeros partidos cuando marcó cinco tantos de manera consecutiva. Pero se trató de un espejismo.

Luego llegaron las lesiones, algunos conflictos internos, el desgano dentro del campo de juego y la falta de compromiso, que fueron colmando la paciencia tanto del cuerpo técnico que comanda Eduardo Domínguez como así también de los dirigentes.

Hace tiempo que Viruta perdió su lugar dentro del equipo titular y cuando le toca ingresar no hace nada para demostrar que debe ser tenido en cuenta. Por lo cual muchos descuentan que el delantero no continuará en Santa Fe, ya que el DT le bajó el pulgar.

En consecuencia, los directivos pretenden recuperar parte del dinero invertido, aunque parece muy poco probable que eso suceda teniendo en cuenta la edad del delantero (33 años) y los últimos antecedentes dentro del campo de juego.

En esta Superliga, Vera disputó 18 partidos y apenas marcó tres goles, el último de ellos fue por la 10ª fecha en el triunfo ante Tigre por 3 a 1. Ese día el punta charrúa convirtió desde los 12 pasos. El único gol que anotó en el 2018 fue por la Copa Sudamericana en la victoria ante el Zamora por 2 a 0.

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Otra inversión importante que llevaron adelante los dirigentes, fue a mediados del año pasado cuando adquirieron el pase del marcador central Jonathan Galván en una suma cercana al 1.000.000 de dólares, ya que en ese momento se hablaba de la venta inminente de Germán Conti al Zenit de Rusia.

Pero esa operación se frustró y en consecuencia el ex-Aldosivi debió ocupar un lugar en el banco de los relevos. Es obvio que los directivos se apuraron y cerraron lo de Galván antes que lo de Conti y de esta manera Colón invirtió una suma impactante por un futbolista suplente.

Galván apenas jugó tres encuentros, dos de ellos como titular, su debut fue ingresando desde el banco en el partido ante San Martín de San Juan y posteriormente actuó desde el arranque frente a Tigre y Boca.

Sin embargo, la semana pasada el defensor sufrió la ruptura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, por lo cual fue intervenido quirúrgicamente. El plazo mínimo para su recuperación es de seis meses y obviamente no estará a disposición para el arranque del próximo torneo.

El tercer caso es el de Alan Ruiz. Si bien Colón no pagó un préstamo para traerlo, realizó una importante erogación para hacerse cargo del contrato del volante. Está claro que Ruiz vino a Santa Fe resignando dinero, pero aún así se convirtió en el jugador mejor pago del plantel.

Hasta ahora lleva disputados nueve partidos en la Superliga, sin contar el cotejo suspendido frente a Vélez y apenas pudo marcar un gol que fue desde el punto del penal ante Lanús. Pero si se lo compara con su primera etapa con la camiseta rojinegra, la realidad indica que este Alan está a años luz del que se fue hace dos años al Sporting Lisboa.

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En esta vuelta al fútbol argentino le costó la adaptación y nunca pudo marcar diferencias. Además de los nueve partidos por el torneo local, jugó los dos ante el Zamora por la Sudamericana. Pero su presente está muy lejos de lo que imaginaron tanto Domínguez como los dirigentes.

Ruiz tiene contrato por un año y Colón tiene una opción de compra que de ninguna manera activará ya que la misma es de 7.000.000 de euros. En su momento se pensó que si tenía una gran temporada, el club ante ofertas del exterior podía adquirir su pase y luego transferirlo en un monto mayor.

Pero en virtud de sus actuaciones, parece difícil que eso ocurra. En agosto, el Sporting tiene la chance de repatriarlo, pero para eso tendría que resarcir económicamente a Colón. De esta manera, el futuro de Ruiz es una incógnita pese a tener contrato hasta diciembre del 2018.

Lo que está claro es que cuando los directivos invirtieron en estos futbolistas pensaron que los resultados serían otros. Con Vera en un nivel bajísimo y Galván lesionado, parece imposible recuperar el dinero que se invirtió. A lo que se le debe sumar el contrato de Ruiz. Así las cosas, en estos tres casos el Sabalero invirtió mucho y el rédito fue muy poco.