Colón está a pocas horas de afrontar uno de los partidos más importantes de la historia. Más que nada, porque sería la primera vez que accede a la segunda instancia en la Copa Sudamericana. Le ganó a San Pablo en el partido de ida por 1-0, con gol de Matías Fritzler, pero no es definitivo y eso el plantel lo tiene bien en claro, por eso saldrán a jugar con una concentración suprema.

"A veces te querés abstraer un poco de todo lo que se está viviendo, que es una linda locura, pero no se puede. Entonces uno se tiene que contagiar para sumarse a ese fervor y traducirlo en envío anímico", reconoció el delantero Javier Correa, que será titular ante el elenco brasileño, que llegará a Santa Fe sabiendo que tiene que salir a ganar.

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En diálogo con el programa Diez en la City que se emite por FM "X" 103.5, el delantero contó que todavía no cayó en todo lo que le está tocando pasar en el Sabalero: "Yo hago mi vida normal. Salimos con mi señora sin problemas a pasear o hacer las compras. A veces, vivimos en un cuento de hadas y no nos damos cuenta de lo que pasa realmente afuera. La gente siempre se mostró muy bien conmigo, nos da cariño y no me doy cuenta de la magnitud de dónde estamos y lo que hacemos. Es así esto, paro a sacarme fotos con los hinchas, a la vez que del otro lado me putean los del otro equipo y me río, porque es propio del folclore y de una ciudad futbolera".

Respecto al choque de este jueves en el estadio Brigadier López, exclamó: "Hay que ser inteligentes. Entender que tenemos la ventaja. Sabemos la jerarquía que tiene el rival y por eso hay que estar encendidos. No tenemos que desesperarnos, por eso hay que imprimir nuestro ritmo. Sabemos que será una fiesta y por eso tenemos que cerrarla para que sea todo redondo".

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Asimismo, le llevó tranquilidad a la gente respecto a su condición física: "Trato de estar siempre. Me entreno para eso. El cuerpo muchas veces no te deja, pero tenemos que acostumbrarnos a eso, de jugar con dolor si es necesario. Yo si veo que puedo llegar y me duele un poco, siempre voy a querer estar. Llegué a jugar en su momento con los ligamentos rotos. No me gusta quedarme afuera. Entrené la semana de manera normal. El partido contra Patronato me vino bien para despejar dudas".

Un denominador común en el partido en Brasil fueron los constantes roces, donde sobresalió el cruce entre el capitán Guillermo Ortiz y el delantero Diego Souza, que no jugará por decisión del técnico Diego Aguirre. "Son muy pocas las veces que queda rencor. Es calentura del momento. Hay que ser profesionales e inteligentes. Ellos van a buscar todos los detalles para sacarnos del partido. Tenemos que demostrar que somos locales. No hay que entrar en lo que nos propongan. Si ellos quieren pelear nosotros tenemos que jugar al fútbol. Se van a venir con todo. Hay que tratar de aprovechar los espacios que nos dejen".

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En el cierre, acotó que al momento de salir a la cancha son "11 contra 11, donde puede pasar cualquier cosa. San Pablo tiene otra categoría y nivel futbolístico. Nosotros entonces vamos con humildad, con el potrero que tenemos dentro. Hay que seguir con ese fuego que tenemos los argentinos, de agrandarnos ante los que supuestamente son mejores".