Viernes 27 de Septiembre de 2019
Colón hizo historia en el Mineirao de Belo Horizonte, donde la pasó mal en varios pasajes del partido pero sacó a relucir su amor propio para llevar la definición a los penales, donde Leonardo Burián volvió a vestirse de héroe, para la clasificación a la final de la Copa Sudamericana.
Apenas Burián le tapó el penal a Juan Cazares, las calles de Santa Fe se inundaron de fanáticos sabaleros que festejaron entrada la madrugada una de las victorias más importantes en la historia del club.
La costanera, varios puntos de Bulevar y las calles del centro, fueron los puntos elegidos por los hinchas para festejar con cantos, bocinas, música y mucho ruido, el pase a la final de la Sudamericana.
Ahora se viene el partido definitorio ante Independiente del Valle de Ecuador en La Olla de Paraguay, donde seguramente se producirá una invasión de sabaleros, en otra muestra de pasión y seguimiento, sin igual.