A la derrota sufrida ante Belgrano, la otra preocupación que se trajo Colón desde Córdoba fue la ausencia de su goleador Javier Correa. El ex-Godoy Cruz llegaba al compromiso ante el Pirata con algunas molestias físicas, pero había sido confirmado como titular firmando planilla.

Sin embargo, en los ejercicios precompetitivos el gemelo de su pierna derecha no respondió y por eso se decidió no arriesgarlo y quedó descartado para el choque ante el Pirata. Resultó una baja sensible que se evidenció aún más a lo largo de los 90' ya que su reemplazante fue Diego Vera.

Con siete goles en 10 partidos de la Superliga y uno convertido por la Sudamericana, el delantero cordobés se convirtió en una pieza vital. Irreemplazable desde todo punto de vista, teniendo en cuenta el presente de los otros delanteros.

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Viruta Vera en un nivel paupérrimo y sin goles durante el 2018 en la Superliga, Nicolás Leguizamón jugando en Reserva y Tomás Sandoval sumando algunos minutos después de mucho tiempo, conforman un combo preocupante de cara al final de la competición pensando en la recuperación de Correa.

Por ello, todos en Colón prenden velas por la evolución del goleador ya que hoy en el plantel no existe nadie en condiciones de suplantarlo. Una lesión en el momento más inoportuno cuando había demostrado todas sus condiciones.

Este miércoles Correa era sometido a una resonancia magnética para determinar el grado de la lesión en el gemelo de su pierna derecha. Recordemos que Colón en una semana jugará tres partidos en donde definirá su chance para clasificar a la Sudamericana y se sabe que una cosa es hacerlo con Correa en cancha y otra muy distinta con el goleador mirando desde la platea.