Lunes 29 de Octubre de 2018
Está claro que Eduardo Domínguez y los jugadores se deben una charla y un pedido de disculpas por parte del DT cuando delante de todo el mundo trató de cagones a sus dirigidos.
Incluso se dice que aún con las pulsaciones a mil el entrenador fue muy duro dentro del vestuario manteniendo el enojo y de alguna manera redoblando la apuesta.
Por ello no es casual que haya estado apenas 10 minutos y se retiró de manera intempestiva abandonando el estadio cuando los futbolistas permanecían en los vestuarios.
Te puede interesar
Colón es un equipo sin resto en los segundos tiempos
Sin dudas que los días posteriores trajeron algo de calma y es por eso que vino bien el fin de semana de descanso y además no es un dato menor que se definió volver al trabajo este lunes por la tarde y no por la mañana para que los futbolistas tengan tiempo de retornar este mismo lunes a la ciudad.
La idea es que el correr de las horas hayan generado distensión luego de un momento álgido, aún cuando algunos jugadores como Franco Zuculini y Matías Fritzler respaldaron al entrenador.
Seguramente existirá un pedido de disculpas por parte del DT y también los futbolistas se harán cargo de lo mal que jugaron en ese segundo tiempo. Lo cierto es que la relación entre Domínguez y el plantel es muy buena y sobre todo con algunos referentes (Fritzler, González) a quienes conoce de su paso por Huracán y también con Zuculini a quien convenció de retornar al fútbol argentino.
Te puede interesar
Jarlan Barrera, el colombiano que habría sido ofrecido a Colón
Por lo cual no parece que vaya a suceder nada extraño, es decir que Domínguez seguirá siendo el técnico sabalero y en todo caso su futuro dependerá de los resultados que vienen.
La realidad indica que a excepción de esos 10' fatídicos Colón había levantado su nivel, venía de dos triunfos consecutivos y estaba cerca de concretar el tercero, pero sucedió lo que ya todos conocen.
Te puede interesar
"Es una situación delicada y es inaceptable lo que pasó"
En consecuencia, este lunes llegará el necesario cara a cara para aclarar los términos y que los trapitos sucios se laven en casa. Domínguez rompió los códigos al exponer de esa manera a los jugadores y por ello se impone una charla sincera para restañar las heridas.
Incluso no se descarta que en la práctica de esta tarde se dé una vuelta el presidente sabalero José Vignatti junto a otros directivos para apoyar y mantener la unidad entre el plantel y el cuerpo técnico.